7 de Enero 2009

Vaya rubia

Tenia esa sonrisita impertinente que dan ganas de borrar de un bofetón; independientemente de su curriculum currae o de los logros que hubiese conseguido en su vida. Lo miró dos veces y lo escuchó durante 20 minutos y no se le iba de la cabeza esa misma sensación recurrente y repetitiva: Que ganas de darle unas ostias.

Se contuvo. Un poco por el que dirán y otro poco por que la mujer del tipo no estaba del todo mal y siempre convenía estar a buenas con la esposa jamona del imbecil de turno; que la ocasión la pintan calva y más vale polvo en mano con una casada que las ganas endureciendo los huevos con una soltera. Como le decía su amigo Marcos el sabio de marcos, las casadas enamoradas o no, se arrepienten y como tienen quien las aguanten dan menos la lata. Si, por supuesto que Marcos era un cabrón, pero el también algunas veces -más que otras-.

Así que contuvo las ganas de violencia y se conformó con un par de comentarios lanzadas con mirada fría y sonrisa socarrona bajo la línea de flotación si el tipo - o la tonta y rubia de su esposa, vivan los tópicos- eran los suficientemente inteligentes o espabilados para entenderlos o para cogerlos al vuelo de una frase casual soltada al hilo de otra que tampoco venía demasiado a cuento de nada.

Por lo demás fue una cena corriente, la cena anual navideña de la empresa. Gonzalez como siempre un poco pasado de copas antes de llegar a los cafes; Don Arturo el jefe de contabilidad asomándose al balcón de cuanto escote tenía posibilidad con la excusa de un baile agarrado; Lupe, con sus minifaldas de antología robando miradas a la mitad de la plantilla masculina; vamos lo de siempre pero más denso, comprimido y magnificado por los brindis - ya iban por el séptimo - regados con champan.

Joder cuanta sabiduría la de Marcos, una casada tio liate con una casada, y que bien hizo en contener las ganas de abofetear a nadie, la violencia no es el camino. La rubia frente a él en la barra le preguntaba mirándolo a los ojos que opinaba de ella, obviamente no fue sincero; cuando una chica como esa pregunta algo así quiere cualquier cosa menos la verdad cruda. Me pareces una chica sincera, guapa, y muy perceptiva - dijo por decir algo contando que ella se tendría en más alta estima, y acertó de pleno al quince confirmado por un polvo contra el lavabo del baño de señoras diez minutos más tarde.

La mejor fiesta de la empresa de los ultimos años, al menos para el, claro que no era dificil era la primera fiesta navideña a la que asistía en esa empresa; llevaba trabajando alli diez meses y trece dias. Habia sido camarero, vendedor de seguros, reponedor en una gran superficie y comercial de bollería.

Por fin un trabajo bien pagado de comercial en una empresa mediana de la provincia del sector del automovil; desde luego no era plan echarlo todo a perder por acostarse con la mujer del jefe de personal, por muy imbecil que fuera él y por muy rubia y sexi que fuera ella. Al menos no por acostarse con ella reiteradamente, que lo del baño fue epico, lastima no poder contarlo a sus compañeros a la hora del café.

Pero para eso están los blogs, para exagerar un poco sin acabar de mentir del todo.

Escrito por J. Trallero a las 7 de Enero 2009 a las 10:48 AM
Comentarios

Hola

Observo que en tus posts te salen algunos caracteres raros, si quieres que no salgan cambia en tus plantillas en el header

por

Saludos
Rogeman

Escrito por Rogeman a las 8 de Enero 2009 a las 10:45 AM

Gracias por el aviso, solucionado el problema.

Escrito por J. a las 13 de Enero 2009 a las 10:36 AM
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