14 de Enero 2009

Cadena VII

Las vacuidades tan repletas de algo dudoso entre lo banal y lo importante,
las dudas alineadas hasta formar un cúmulo de casi razones,
los cúmulos y los cirros que acaban yéndose por los cerros de Úbeda,
la Úbeda del cantautor que resulta juntaversos y puso música a diez momentos,
los diez mandamientos que desordeno e incumplo con la misma cotidianeidad,
los incumplimientos leves que cumplen con el desahogo,
los cumpleaños sin celebrar más que pagando una ronda de cañas,
el pago aplazado hasta mejor ocasión en que ande con suelto,
los andares chulescos más avasalladores que las palabras malencaradas,
la cara de bueno eximidota de culpas propias y añadidas por osmosis,
los añadidos como prolongación o epílogo casi siempre sobrantes,
las sobras de la comida de ayer disfrazadas como comida de hoy,
el disfraz que no camufla las carencias de las que no presumes,
las carencias de azúcar que no se solucionan con caramelos y dulces,
el dulce calor de tu boca que beberme a impulso intensos,
la bebida helada que nubla y marea deseos y oscuras intenciones,
la marea que no domina la luna que no domina mareas,
la luna apagándose entre estrellas sin nombre hasta casi 2500,
los nombres entre los que es mejor no escoger como carga o condena,
la carga y descarga limitada en según que tramos de calle a según que horas,
la calle de una sola dirección que se atasca después de comer,
el atasco en que escuchar el último disco de rock de moda,
el rock and roll de un reloj atrasado diecisiete minutos y pocos segundos,
los relojes que van perdiendo la hora y el tiempo que no estuve contigo,
la jora de retraso habitual al a que nunca me acostumbro del todo,
la costumbre ocultándose tras la novedad prefabricada que no evita el tedio,
él te dio razones más que suficientes para odiarlo o a lo mejor ni tantos,
la suficiencia que semeja orgullo o pretensión o soberbia o prepotencia,

(Opcion A)
La soberbia tonta que no oculta las carencias de las que presumes a grito en voz,
la voz sedosa que me susurra al oído antes de dormir,
el antes sin anterioridad ninguna a la que recurrir en caso de urgencia,
los recursos que de poco valen ante juez ninguno sin caso que defender,
la defensa siciliana que no defiende a rey alguno ni a capo di tutti li capi... (¿),
el capón que comer con patatas fritas y regado con vino tinto,
el riego por aspersión que azuza el calor a ratos húmedos,
los ratos de duración variable que agotar buscándote por los rincones,
los rincones de aquellos portales de alrededor de tu casa,

(Opcion B)
la soberbia a la hora de comer sin conformarse con sabor importado ninguno, la poca importancia que se vuelve ninguna a nada que lo intentes,
la intencion que es la peor consejera posible en asuntos tales,
los asuntos que se convierten en affaires imposibles en novelas de hace dos siglos,
el siglo aquel en que naci y del que solo recuerdo el ultimo cuarto,
el cuarto de dólar de una despedida en el anden de aquella estación intermedia,
la estación de tren con su sonido entre mastodóntico y legendario,
la leyenda increíble basada en hechos reales y tal vez tanto más,
los hechos irrefutables que nunca son lo que parecen con pistas falsas alrededor,

los alrededores de recuerdos que nunca se recuerdan como debieron ser,
los deberes en tardes húmedas que no terminabas hasta la noche helada,
las terminaciones de ciertos verbos tan complejas de recordar,
las complejidades que no se simplifican por más años que pasen...

Escrito por J. Trallero a las 14 de Enero 2009 a las 09:06 AM
Comentarios
Escribir un comentario









¿Recordar informacion personal?