Un par de martes más tarde
contando con escucharte
pero no pudo ser.
El Domingo que defraudó
las esperanzas en un amigo
tiradas por el water
y el sábado que se perdió
entre tragos, risas
y bromas contenidas.
Una extraña semana
con moraleja que el tiempo
pondrá en su lugar
un par de frases para recordar
y otro tanto que ojalá
pudiese olvidar.
Y cuentos prometidos
que vuelven a la carga;
lágrimas contenidas en dos minutos de paseo
y los ojalás y las esperanzas
que mantener mientras sea necesario
confiando en un mañana
que nos junte de nuevo
ante una copa
o un café
para poder reirnos de esto
y de todo.