Pero esa noche mi desconsuelo era tan tremendo que me olvidé de llorar.
Mario Benedetti - Buzon de tiempo
Conozco palabras
bastantes palabras
muchas palabras
y aun así
me faltan palabras
para definir
lo sucedido.
Las palabras irónicas
son las que surgen casi siempre
por debajo o en medio
lo que voy contando
o diciendo.
A pesar de conocernos
tanto
resulta divertido
o simpático
verlo venir;
las carcajadas están hechas a veces
con mucho menos.
Los hombres siempre quieren ser el primer amor de una mujer. Eso halaga su vanidad. Las mujeres tenemos un instinto más sutil de las cosas. Nos gusta ser el último amor del hombre.
Oscar Wilde - una mujer sin importancia
Ojala quedaran milagros en el cajon de los calcetines
u oraciones que valiesen para algo más
que para hacer eco en iglesias
fuera de horario de misas.
Ojalá los desvelos y las preocupacioines
valiesen para algo más
que para agriar el carácter de sueño
y saltar cada vez que suena el telefono.
Y tantos otros ojalás
que me guardo para cuando proceda
para cuando las opciones pesimistas
resulten equivocadas
para cuando ojalá haya lugar para milagros
todavia.
Y todavía
crees en princesas de cuento,
por más que me cuenta
la misma historia
200 veces
que termina de modo similar
no me defiendas que será distinto.
Entendiendo el amor a tu hijo
que hace que le desees lo mejor
las cosas suelen ser más simples
de lo que parece.
Ella es distinta
seguramente
aunque se parecen a
bastante a tantas otras
similares
todo es saber a qué juego de cartas
se está jugando
conocer las reglas
que marcan los límites
de los corazones rotos
que no hay pegamento
que lo recomponga
ni solución posible
para evitar lo sucedido,
eso que era tan imposible
que pasase.