Octubre 01, 2008

Reutilización de tópicos

Me he quedado sin temas. Ya usé todos los recurrentes: la soledad, el amor, el tiempo, el desamor, las rubias, los desengaños, los odios, los hartazgos, la noche, las borracheras, los motivos, y la falta de ellos; los cafés tan solos, las morenas y pocas pelirrojas; la carretera, el océano,

Me he quedado sin desatinos que contar y como no creo en el destino supongo que he llegado a una de esas encrucijadas vitales… ¿sigo escribiendo lo mismo una y otra vez o es una perdida de tiempo? Ni que decir tiene que esta es una pregunta retórica, conozco sobradamente las respuestas posibles: sí o sí.

Escrito por J. Trallero a las 02:55 AM | Comentarios (0)

Julio 08, 2008

Perdiendo

Me gustan los perdedores que ni se rinden, ni se lamentan y mantienen una esperanza entre el cinismo y la sonrisa.

Ese tipo que proclama cuanto perdió, todo lo que tuvo y que jamás tendrá, cuantos golpes le dió la vida, cuantas traiciones, esa mujer -mala puta- que lo engañó/abandonó; ese es un quejica, no es un perdedor de pro de esos que sólo quedan en el sentimentalismo áspero de ciertas columnas periodísticas, en algunas manoseadas novelas negras o azul marino y por supuesto en la barra de ciertos bares inolvidables. Que no puedo recordar.

Escrito por J. Trallero a las 07:46 PM | Comentarios (0)

Julio 01, 2008

Última novela

Perdió su última novela, 300 páginas a doble cara, en el asiento del tren: una copia escrita en días de resaca con máquina de escribir. El tableteo de la máquina le resultaba sedante en los días en que le retumbaba la cabeza. La triste historia de Sonia y por supuesto de Luis. Un amor repleto de tópicos contada con la aguardentosa voz de cien noches de luna llena y vasos llenos de whisky escocés.

La historia de un amor perdido, perdida.

Escrito por J. Trallero a las 12:50 PM | Comentarios (0)

Mayo 23, 2008

Admiración

Copia imperfecta de un original que casi presume de perfección. Ya se sabe, ten cuidado con a quien admiras o podrías parecerte demasiado sin ni siquiera darte cuenta, que no es oro todo lo que reluce y abunda el latón en joyas demasiado aparentes.

Escrito por J. Trallero a las 05:54 PM | Comentarios (1)

Mayo 21, 2008

Teoría nominal - post 1001

Hay padres con mala intención, simplemente estúpidos o que odian a sus hijos y no lo ocultan. Las tres únicas explicaciones para los nombres que algunos llevan colgando -al cuello como una soga- toda una vida.

Escrito por J. Trallero a las 07:10 PM | Comentarios (0)

Abril 15, 2008

Relativismo político

No soy políticamente correcto. Soy un relativista, ya se sabe lo bueno es bueno y lo malo es malo – en medio hay un amplio matiz de grises -, pero ni lo bueno es maravillosamente excelente ni lo malo es lo horriblemente peor.

Fumo algún que otro cigarrillo – negro para más señas-, bebo el vino que me apetece, del tintorro al reserva; como comida con colesterol, digo tacos y palabras malsonantes y utilizo palabras “machistas”, vamos que me niego a añadirle la “A” a todo.

Tampoco voy de transgresor. En absoluto. Sólo reivindico mi derecho a no ser metrosexual, poder eructar en público, decir hostia, cagarme en dios, llamar negro a un negro y maricón a un maricón; así como suena, sin connotación negativa, que las connotaciones las ponen los tonos y las personas, no las palabras en si. Escribir como me cuadra y al que le parezca mal que no me lea.

Escrito por J. Trallero a las 03:50 PM | Comentarios (0)

Abril 03, 2008

Ultima oportunidad

Pero imaginate la cara de los invitados, chirriar de neumaticos, el astra entrando a cañón casi en el atrio - te iria a buscar en un lamborghini pero no me da el presupuesto- y el novio que sube al coche y escapa a neumatico quemado sobre el asfalto entre polvareda y piedras saltando antes de que la novia haya podido apoyar el pie siquiera sobre el suelo.

Escrito por J. Trallero a las 02:50 PM | Comentarios (0)

Marzo 30, 2008

Casualidad

En el mismo instante en que él marcaba su número en el teclado del teléfono, ella lo llamaba a él; se produjo el pertinente efecto imán, los teléfonos se repelieron y ellos se perdieron en uno al otro, para siempre. Jugarreta de la casualidad que no merece llamarse destino.

Escrito por J. Trallero a las 01:39 AM | Comentarios (0)

Febrero 21, 2008

Tolerante

Hay opiniones que no son dignas de tener en cuenta, opiniones que me importan un carajo, opiniones que no valen nada, opiniones que nadie pidió. Hay que suponer que todas las opiniones son respetables, sólo es cuestión de saber cual es el momento apropiado para dar la propia, hasta las que parecen unas opiniones de mierda, de relleno, de repetición o totalmente inútiles o vacías.

Hay opiniones dignas, sin embargo, y otras que no tanto.
Hay opiniones que van y vienen con la marea.

Hay opiniones que acaban con la tolerancia mía y con la de cualquiera.

Escrito por J. Trallero a las 02:01 PM | Comentarios (0)

Febrero 07, 2008

Hotel Venezuela 2

A veces se me olvida que las historias que cuento son mentira, tal vez porque quiera que sean realidad para animar mi propia e inconclusa autobiografía o tal vez porque a la sombra del misterio aumenta el interés en los ojos de mujer que lo observan a uno desde el otro lado de la mesa con los restos del café negro. Ahora que ya no quedan miradas de mujer como esa ni historias, verdades o mentiras, que no haya contado ya hasta la saciedad entre el humo de cientos de cigarrillos. Y lo sucedido en el Hotel Venezuela es sólo un recuerdo entre tantos, es sólo una mujer entre tantas, y son sólo seis balas y una carrera al borde del mar en aquel descapotable robado. Tan robado como los 50.000. Duraron poco, tan poco como ella, que huyó con el sonido del último billete dejado como propina al camarero de otro hotel que no se llamaba el Venezuela aunque estaba en Maracaibo. Tengo seis fotos tomadas en lugares distintos donde ella tan joven, tan morena, tan guapa me observa con la misma sonrisa de siempre, la misma sonrisa que aún viene a mi mente algunas noches alternas.

“Llámame candy, o corazón” me decía siempre semidesnuda con su risa alegre. La encontré después de su desaparición. En Roma, allí estaba Cándida García bajo el nombre supuesto de Evelyn, siempre le gustó tanto ser americana, encamada con un conde italiano de bajo presupuesto. Y allí quedó tumbada junto a él con tres balas en el corazón, corazón y 10.000 dólares que pude recuperar en mi cartera. Desaparecí de nuevo, vuelta a Sudamérica, envuelto en la niebla de tiempo. Hasta ahora, ahora que ya es tan tarde que da igual contarlo, contarlo todo porque ya sólo queda esperar al final en la habitación 207 de esta residencia o asilo o como coño le llamen. Ahora que ya estoy demasiado viejo y desahuciado, para que me condenen por nada. Ahora que puedo contar que fui yo quien robó los cincuenta mil de aquella partida en el hotel Venezuela hace ya 50 años, que fui yo quien huyó, quien persiguió a Candy, mujer que quiso ser mi mujer fatal, que la maté a tiros en Roma, que huí de nuevo siempre huyendo hasta agotar el último dólar de mis robos posteriores, hasta volver a casa a Cambados, hasta que mis sobrinos, los hijos que nunca tuve me internaron aquí… donde miro al mar intuido en la lejanía y recuerdo la tortuosa y curvilínea carretera por la que huí del Hotel Venezuela con mi linda morena a mi lado.

Escrito por J. Trallero a las 12:52 PM | Comentarios (0)

Enero 31, 2008

Retazos de aquel tiempo pasado

Mi madre nos compraba a mi y a mi hermana los cuadernos y los lápices en la Poesía – el edificio todavía sigue en pie y el comercio lo cerraron hace un par de años- porque eran mas baratos que en las monjas y quedaba cerca de casa. Vivíamos en la calle Orzán en una casa enorme, si teníamos suerte y mi madre estaba de buen humor y le quedaba algo de suelto nos compraba unas mariquitas recortables.

Cuando abrieron el hotel Embajador, cerca del Palace, encima del Colón -¿Cómo que ya no existe? ¿Entonces lo tiraron? ¿ah no? – Pues ocupaba las plantas encima del teatro, allí fue donde vino el rey Abdullah reservó toda una planta para él, su sequito y hasta las cabras para tener leche. Mi padre andaba metido en la construcción contaba que cuando hicieron el teatro se les olvidó poner la escalera para subir al escenario y recuerdo que cuando se inauguró el hotel –era yo pequeña- en casa nos quedamos sin espejos porque no les llegó a tiempo un envío y entonces papá se llevó todos los de casa, hasta uno cuadrado y pequeño que había en el cuarto de baño para ponerlos en el hotel, les dieron una patina y listo…

La sobremesa se extendió durante una hora y media, ella sentada frente a mi hablando de esa geografía peninsular y hogareña que compartimos a pesar de los 45 años que nos separaron. Fue casi como hablar con la tía Julita, a la que por cierto ella conocía, vivía a una calle perpendicular de distancia, aunque ninguno de los dos sabe que ha sido de ella. Tiene, o tendría, ni siquiera eso sabemos, 92 o 93 años.

Escrito por J. Trallero a las 05:35 PM | Comentarios (0)

Noviembre 20, 2007

Perrerías

En tu caso concreto considero aceptable, incluso necesaria, incluso imprescindible, la cirugía estética; en parte para mejorar tu imagen, en parte para que no te reconozcan todos a los que pusiste en tu contra con perrerías que no eran necesarias.

Así al menos superarás tus complejos y tus envidias, tus mezquindades y tus errores pasados. Por supuesto que el físico no es lo más importante, pero en tu caso ese no es el mayor de los problemas.

Escrito por J. Trallero a las 03:13 PM | Comentarios (0)

Octubre 26, 2007

Todavía

Por supuesto cuando era niña su sueño no era ser cajera de supermercado. Vueltas que da la vida. Acabó sociología sin ser la primera de su promoción. Se fue de casa harta de discutir con su padre. Todavía creía en príncipes azules a pesar de algunas decepciones.

Escrito por J. Trallero a las 03:22 PM | Comentarios (0)

Julio 26, 2007

Quereres y querencias

Eliseo se quería a si mismo, quería a su madre – madre no hay más que una – y quería matar al cabrón de Juan Antonio por robarle a Jimena.

A jimena, eso era punto y aparte; a Jimena no sabía si quererla, si odiarla, si matarla o si mandarla al carajo, por puta.

Eliseo había días, días como este día concreto, que no sabía que coño quería.

Escrito por J. Trallero a las 12:53 PM | Comentarios (3)

Mayo 28, 2007

A rapaza da serpe

Lola tenía 18 años recién cumplidos, más curvas que un circuito de fórmula uno y una sonrisa que derretía los corazones, las intenciones y los pantalones de casi todos los chicos del instituto Rosalía de Castro. Sin embargo ninguno, la rondaba, ninguno la piropeaba, ninguno le tiraba los tejos ni de lejos.

Lola estaba en su último año de instituto, quería estudiar Biología, había sacado el carné de conducir a la primera a la semana de su cumpleaños y conducía un Honda HRV, todoterreno –ahora llamados Todo Caminos – corto, color amarillo.

Lola era la chica de Lauro Soutiño, el narco más conocido de las Rias Baixas y el más escurridizo, perseguido por la Guardia Civil, la DEA y la Antidroga Colombiana, con los locales – policías y políticos – en el bolsillo donde guardaba el suelto. Casado con Etelvina (Colombia, 1963) con la que tenía una hija, Jennifer, de la misma edad que Lola pero ni la mitad de curvilínea.

Ni que decir tiene que esa aureola de protección que rondaba a Lola con respecto a los chicos también funcionaba con los profesores; ninguno se atrevía a suspenderla, aunque sin ser tonta no era ninguna lumbrera y ese último curso –cuando conoció a Lauro- no había prestado especial atención al tema académico.

A su padre no le gustaba nada aquella historia, pero su mujer lo mandaba callar porque le gustaba que las vecinas envidiaran a la niña, y sus relojes, y sus joyas y su coche y la ropa cara que Lauro le regalaba; la niña lo mandaba callar “Papá, tu eres un viejo y no entiendes nada. Nos queremos”. Y era mejor que Lauro Soutiño, alias “a serpe do Miño” no lo mandara callar porque era más expeditivo que su mujer y su hija juntas. Pero el padre musitaba entre dientes “Chegará o día de arrepentirse, veredes”

Y el pesimismo es lo que tiene, que acaba por acertar, y el fatalismo más todavía. Y el escurridizo Soutiño, alias “A serpe do Miño” cayó en una redada de la DEA en Miami junto a su esposa Etelvina. Y la “niña” preñada del último polvo con cena y visón, en una de las imprevisibles o no tanto, revueltas de la vida.

Escrito por J. Trallero a las 04:10 PM | Comentarios (0)

Mayo 21, 2007

Para toda la vida

Vueltas y revueltas de la vida. Tras un final soprendente aunque no tanto, tras escucharla a ella faltándole al respeto tras la ruptura, diciendo que no le daba placer en la cama, que era un pichacorta...

Sorprendentemente se casaron menos de dos años después tras una reconciliación no sé si debida a la suma de soledades, a las presiones familiares, o a que mejor pichacorta que ninguna en absoluto.

Él es un imbécil casado, lo cual no sé si lo convierte en más imbécil tras todo lo sucedido y ella es el doble de lo que fue.

Escrito por J. Trallero a las 06:37 PM | Comentarios (0)

Mayo 15, 2007

El bluesman

Mi amigo bluesman no sacó disco a pesar del tiempo transcurrido. casi había material, aquel "Septiembre lluvioso", "Circunloquio afable", un par de versiones y hubieramos construido las restantes. Tampoco dió ningún concierto más. Ahora toca la guitarra en la intimidad del hogar que ha construido junto a la mujer que ama.

Escrito por J. Trallero a las 10:04 PM | Comentarios (1)

Mayo 11, 2007

Retranca

- Quería llevar unos mejillones para allá para Buenos Aires, ya saben, me gusta tomarlos con queso y cerveza por la noche. ¿Cómo están?
- Allá. Quietos todos en la batea.

Escrito por J. Trallero a las 07:18 PM | Comentarios (0)

Abril 25, 2007

Hartazgos y harturas #3

Estoy harto. Harto de despertar con los maullidos del gato del vecino a las 7 y media, harto de las miradas lascivas e incordiantes de la gorda de su novia cada vez que me la encuentro en el ascensor, harto de encender el portatil y no escribir ninguna página tras la 138, harto de que no publiquen mis artículos, harto de patearme editoriales con mi novela debajo del brazo. Harto de que ella juegue conmigo, harto de sus plantones y de las esperas infinitas hasta hartarme de esperar. Harto de ver siempre los mismos agobiantes y estupidos videoclips de cantantes "latinos" en la tele del bar, harto de las lágrimas vertidas sin sentido, de las excusas repetidas hasta no ser creidas; harto de que el movil suene en el peor momento y de no tener crédito para devolver la llamada. Harto de enamorarme de la chica menos adecuada y de que ella no se enamore de mi. Harto de mantener la compostura y callar ciertas palabras, ciertos cientos de palabras, incontenibles que cuesta demasiado detener. Estoy harto. Harto de mentiras sin causa, sentido, ni razón. Harto de los finales felices de las comedias románticas que tan poco se parecen a la vida real. Harto de no entender las causas del comportamiento de aquellos a quien quiero, harto de sumar y acabar perdiendo. De enviar cartas que no reciben respuesta, de llamar para no tener respuesta. Harto de la misma canción, o son 3 que suenan tan iguales que no hay quien las distinga, del verano que me persigue y rodea desde todas las emisoreas de radio y tv, harto del whisky de garrafa que aunque no se sirve en ningun bar te lo encuentras de cuando en vez, harto de la doble moral condenatorio que no soporta que mi amigo sea maricón. Estoy harto de hipocresías, de sandeces, de bocas que estarían mejor calladas, de miradas que duelen que mataría con mi mirada, de poemas de amor que no dicen más que estupideces.

Harto de que no me recuerden las mujeres a las que he amado.

Escrito por J. Trallero a las 04:46 PM | Comentarios (1)

Enero 25, 2007

Recuerdo y/o costumbre

Tal vez adquirí la costumbre de preferir los bolígrafos sin bola - incluso esa época de pluma hace unos años- de mi viejo que dibujaba su pequeña letra enganchada con un inoxcrom. Incluso en tiempos de prisas con el recambio sólo; solían ser azules.

Escrito por J. Trallero a las 02:03 PM | Comentarios (0)

Diciembre 11, 2006

Hartura de amor

Incomprensiblemente todas las mujeres lo abandonaban de la misma manera. Eran unas zorras o siempre daba con el mismo tipo de chica o tanto amor hasta rebosar las hartaba. Y que iba a hacer el si no sabia querer de otra manera.

Escrito por J. Trallero a las 01:22 PM | Comentarios (0)

Diciembre 07, 2006

Cat Alley

Ese detective de novela que se siente como una copia barata de Bogart porque a pesar de ser más alto sabe que sus respuestas nunca serán tan ácidas, tan cortantes para sumir en un gran sueño, en un eterno sueño a la fauna creada a su alrededor: el viejo jubilado que ocupa el piso de encima de su despacho, la opulenta y caduca belleza de la peluquera de la puerta de al lado, el odioso agente de policía más corrupto que él mismo y el resto de la galería de personajes que conforman su mundo tan irreal como todos los universos novelescos. Eterno segundón tras la dura estela dejada por el mito. Claro que él no tiene a la flaca a su lado y nunca ha estado en África. Sabe que jamás seránombrado en las antologías de novela negra, que nunca será llevado al cine o la televisión. Que lo más a lo que puede aspirar es a un artículo en una revista local escrito por un primo segundo de su autor, que añadióuna consonante a su nombre para parecer más importante.

Conoce su realidad irreal que tal vez por eso sea más dura que la real. Tal vez por eso está escondido en una de las páginas en blanco dándole vueltas al tambor de su revolver del 38. Tal vez por eso ha renunciado a dejar de fumar. Tal vez por eso ha perdonado a Bogart y a la Bacall. Tal vez por eso ha decidido esperar. Tal vez por eso se ha agotado su paciencia. Tal vez por eso ha decidido volarle la tapa de los sesos a su autor. Sabe que esta noche vendráa dar un final mediocre a las 236 páginas anteriores en las que lo ha encerrado. Cuando revuelva los folios mecanografiados será el momento. Tira la colilla al suelo.

El crimen perfecto.

¿Quién va a sospechar de él?

Escrito por J. Trallero a las 11:43 AM | Comentarios (0)

Noviembre 17, 2006

Por palabras

“Amplio ático con vistas, módico precio; tres habitaciones, cocina americana, 2 baños, terraza, plaza garaje y trastero. Incluye preinstalación hilo musical, gas ciudad y rubia de infarto”

Se quedó perplejo y tuvo que releer las últimas palabras un par de veces para cerciorarse de que no se estaba equivocando. La curiosidad mató al gato y aunque Amancio no era curioso en exceso esta vez le picó tanto que tuvo que racarse, así que llamó al teléfono que figuraba al pie.

Sí, todo era correcto en el anuncio. Así que al día siguiente quedó para ver el ático que tal vez se convertiría en su nueva casa. Boquiabierto, así se quedó. La chica era realmente de infarto, decir que estaba buena era quedarse corto. Estuvo a punto de preguntarle si ella era la rubia que iba con el piso, pero al final decidió obviar la pregunta por si acaso la chica trabajaba para la inmobiliaria y se intereso por los m2 y otras menudencias, sin dejar de mirarla de reojo por supuesto. Me contó el caso aquella misma tarde en el bar, sin haber despejado la incógnita sobre la rubia en cuestión.

De todos modos al final se quedó con el piso. Aún no sé si la rubia de infarto era aquella o era otra, no se lo he podido preguntar porque no lo he vuelto a ver desde entonces, ni yo ni nadie. Hace más de un mes que no pasa por el bar y no responde al teléfono así que deduzco que el piso si incluía rubia, después de todo.

Escrito por J. Trallero a las 12:07 PM | Comentarios (0)

Octubre 18, 2006

Cosas de familia

Ya se sabe el muerto al hoyo y los vivos a revuelo de cuando duro - al cambio 0,03 - suena en lontananza. Habían pasado 17 años de la muerte de Carmen; ella no tenía casi nada, unas tierras baldías que legó a sus hijos. Y envidias, dimes, diretes, broncas y demás dieron lugar a un litigio de 3 años y a una partición hecha a golpe de mazo por el juez. Después de eso, no más; ni siquiera una postal por navidad.

Si había algo que Javi tenía claro era que la sangre pesa más que el agua y que los cubatas. Y allí estaba él, por cosas de la vida y casualidades que parecen sacadas de una mala comedia, en pleno siglo XXI a las 7 de la mañanaen mitad de un parque neblinoso y mal iluminado esperando por el tipo con quien se había retado, casi a duelo o algo similar, horas antes en la resaca de la boda de Ángel y Marcia. Quien le iba a decir a él que una de las amigas de Marcia, la prima de Pamela su novia hacía dos años salía ni más ni menos que con Eugenio, su primo al que no conocía, el hijo de Carmencita - la mayor de sus tíos- y Juan Antonio.

Había oído la historia 3 años de abogados líos legales porque el cabrón del marido de tu tía Carmen no estaba contento con el reparto. Que cojones le importaba a él. Tenía que haberle partido la cara decía su padre al tercer chupito -tras sacarle el tema alguien en la sobremesa- cuando lo oí quejarse de la mierda de herencia que dejaba mamá con ella todavía de cuerpo presente. Y la tonta de tu tía que no se entera de nada, a veces no sé si realmente es tonta o se lo hace, que hay cosas que claman al cielo coño. Que también era su madre.

No sabía si su padre tenia razón o no, al fin y al cabo todo eso había sucedido cuando él tenía 7 años y su padre se había deshecho de aquel erial años ha. Pero oír a aquel mierda de Eugenio -le costó un rato ubicar la historia- insultar a su propio padre sin conocerlo y a la zorra con la que se casó fardando de que su padre, actualmente candidato a concejal, era un tipo con un par. Así que Javi hizo algún comentario, para asombro de los presentes y perplejidad de Pamela: Tu padre, este que va para concejal, no será la sabandija de mi tío Juan Antonio, que como dice mi viejo siempre fue un mierda y ya se sabe lo que tiene la mierda... que flota. Hizo este comentario sonriendo sardónico mirando a los ojos de su primo.

El tiempo pasaba, eran más de las 7 y cuarto y cuando Javi ya se había cansado de esperar lo vio aparecer entre la niebla matutina, una sombra... dos sombras, tres sombras... Cojonudo el cabrón no venía solo. Aún iba a tener razón su padre en que Juan Antonio era una rata; y que se podía esperar del hijo de una rata?

- Tú y yo solos, tío le dijo levantando la voz, apretando el puño, dirigiéndose al grupo de sombras.

Distinguió su cara y lo vio sonreír avanzando junto a sus dos amigos. Javi sacó la mano del bolsillo empalmó la navaja clack y dio un paso adelante. Hasta el final, siempre; aunque esto acabe como el rosario de la aurora tan de mañana.

Escrito por J. Trallero a las 10:38 AM | Comentarios (0)

Agosto 17, 2006

Si mismo

Tenía un patente defecto y al tiempo una patente virtud, al sr. Domínguez Trasalba no le interesaba hablar de otra cosa que no fuera el sr Domínguez Trasalba y los demás casi nunca tienen el más mínimo interés en hablar sobreel sr Domínguez Trasalba.

De hecho jamás le he considerado un tema sobre el que hablar durante 76 minutos, aunque el sr Domínguez Trasalba, si. Así que se dedicó a hablar sobre si mismo durante el tiempo en cuestión y yo perfeccioné el arte de hacer oídos sordos a partir del minuto cuatro y durante los setentaydos minutos siguientes. Lo que me impidió enterarme de:

1. La romántica petición de mano a su entonces novia y ahora prometida.

2. Sus planes de futuro a medio plazo. Cambio de coche, compra de una casa y nacimiento de un heredero que perpetue el apellido y los genes dios nos libre- de su padre.

Asentí de vez en cuando, lancé un par de sonrisas aleatorias, mostré mi mejor cara de interés con la mirada perdida. Y conseguí no enterarme de nada mientras aprovechaba para trazar mis propios y más modestos planes que no iban más allá del siguiente fin de semana.

Escrito por J. Trallero a las 12:01 PM | Comentarios (0)

Agosto 11, 2006

Con seudónimo

No soy yo. No tengo huevos para dar mi nombre así que le pedí a J que se hiciese pasar por el autor de este post/relato; no es la primera vez que esto pasa pero si la primera que ambos lo reconocemos aunque esto llevara su firma al pie para variar- ...

Así que no tengo muy claro si soy, si no soy... ni tan siquiera si existo. A veces parezco más uno de sus personajes en primera persona que yo mismo. Otras juraría que se ríe cuando le doy algún texto escrito y el sabe que podrámostrarlo y que mi maldita timidez me impedirá reconocerlo como mío.

J es un gran amigo, sólo que a veces resulta un tanto cabrón. ¿Por qué es él o soy yo quien está escribiendo en este momento?

Escrito por J. Trallero a las 07:11 PM | Comentarios (0)

Julio 14, 2006

No tocar

Era rubia sin serlo. Tenía belleza, encanto y una sonrisa preciosa. Pero ya me tenía harto de sus menos de 60 kg, del "cuidado con el pelo", no seas bruto que me quitas la barra de labios cuando y sólo pretendía ser apasionado y quitarle la ropa.

Supongo que los problemas surgieron cuando quise pasar de comérmela con los ojos a hacerlo de un modo más literal y la frase que siempre dijo de ella Tono "está tan buena que se rompe" resultó cierta.

Era rubia y resultaba intocables y yo tengo las manos más rápidas a este lado del Miño por una razón. Así que acabo siendo un problema de incompatibilidad.

Escrito por J. Trallero a las 05:42 PM | Comentarios (2)

Julio 07, 2006

Volaban en círculos sobre nuestras cabezas

Un barco de aquellos de madera de tiempos de la II Guerra Mundial, volvíamos del Gran Sol,de los caladeros, de los no asignados que los jodidos ingleses no pescaban las mismas especies que nosotros pero por tocar los huevos nos dejaban los peores cuadrantes, y siguen igual los cabrones.

Y cuando volvíamos para Marín a la altura de Inglaterra se nos mete debajo un submarino, que veíamos la sombra negra navegando entre el barco y el fondo con la aviación aliada, un par de dos o tres aviones, haciendo círculos sobre nosotros. Joder, era un submarino ruso. El capitán y todos acojonados, pidiendo a Dios, a Cristo, a Sta María o a quien fuese que nos protegiese, que sí, que vale, que España no estaba metida en el ajo y que nosotros éramos civiles trabajando honradamente; pero allí rezábamos todos, hasta el que se decía más ateo, para que a los de los aviones no se cruzasen los cables, y nos bombardearan para reventar el submarino de los putos rusos.Y luego si te he visto no me acuerdo, que quien sabe "where are the fisherman" o que si "collateral damage"... y a joderse.

Pero no, al rato... - rato cuatro horas o así - desapareció la sombra y pudimos llegar a casa con un susto de carallo en el cuerpo.

Escrito por J. Trallero a las 11:07 AM | Comentarios (1)

Junio 29, 2006

Estrella diurna

La chica de la fruta

Cuando baja por la calle principal, la que lleva el nombre de un importante héroe de la revolución del 15, camino del mercado, con la cesta de frutas que le lleva a la Sra. Carmen los obreros que están arreglando la acera la visten de dulces piropos: guapa, bonita... y uno de ellos, el que parece el más joven se quita la gorra y le guiña un ojo. También los ojos de los empleados de banca que entran en sus respectivas sucursales siguen el leve movimiento de sus caderas sobre los adoquines. Incluso el policía que patrulla cada mañana a la misma hora esa misma calle en dirección contraria la saluda con una leve inclinación de cabeza y no le silba porque estáde servicio.

Ninguno de ellos conoce su nombre, algunos la llaman la chica de la fruta. Otros simplemente no la llaman y el joven obrero le ha buscado un nombre propio que a sus ojos le sienta como un guante: Estrella. Y por ese nombre la llama cada noche cuando con letra dubitativa y poco alfabetizada le escribe poemas balbuceantes.

Dos meses más tarde, una mañana de Octubre, no apareció. Tampoco surgió girando la esquina con la calle de la Concha ninguna de las siguientes mañanas, los empleados de banca ni siquiera notaron su falta; sí lo hizo el policía y el joven obrero aún no se ha podido quitar la tristeza de encima. Le preguntó a la Sra. Carmen sí sabía algo de aquella chica, ella sólo sabía su nombre y que no volvería nunca más. No importa, dijo él sin quedarse paraaveriguar cual era el nombre de Estrella que por supuesto no era Estrella. Así que se volvió a guardar las preguntas en los bolsillos del vaquero y continuo arreglando aceras y escribiéndole poemas a su Estrella.

Fue una lástima que no le hubiese preguntado por ella al único habitante de aquella calle que la había visto después de su repentina desaparición. Una tarde cuando volvía a casa en un barrio del extrarradio con su uniforme de policía en una bolsa necesitando un lavado a fondo la vio vestida con el limpio uniforme de la tienda de moda en la que estaba entrando y en la que trabajaba como dependienta. Sonrió y le deseó suerte en silencio, saludándola con una leve inclinación de cabeza.

Escrito por J. Trallero a las 04:57 PM | Comentarios (0)

Junio 23, 2006

Boda perfecta

Fue perfecto. Pareció perfecto, tanto a mí como al resto de los invitados; así que eso debe significar que lo fue. Y que lo diga yo, que no comulgo con las bodas de blanco y por la iglesia, tiene tela.

El sacerdote, amigo de los novios, conocido como J.R. -aunque sería más propio llamarle padre Juan Roberto- hizo una homilía sencilla hablando del amor de ambos -Angel y Arancha- del que fui testigo y puedo decir que sí, que se quieren y que parece que sabían lo que hacían al casarse.

Lo que no lo sabíamos tanto éramos los invitados horas después y unas cuantas copas más tarde. O sea, el banquete de coña, buena comida, mejor vino y mucho cachondeo. Los novios felices, se fueron a las tantas. Y el resto seguimos, de pub en pub, a quemar Madrid.

Lo dicho, la boda perfecta. Ha pasado el tiempo y siguen felizmente casados y sin intención de divorcio. Pero uno de esos detalles sin importancia que pasan sin pena ni gloria, volvió de nuevo como si fuera parte de una película, cuando tomando una caña con Antonio me dio la feliz noticia de que una amiga común tenía novio y parece ser que se van a vivir juntos. Lo curioso, el novio de la chica es J.R..Sí, el padre Juan Roberto.

Cuando me lo dijo recordé que tras el convite y rumbo al primer pub J.R. me preguntó, como quien no quiere la cosa, por ella. "Bien, como siempre, como una loca" - Le contesté, olvidando la pregunta a continuación.

Y recordé también que si un sacerdote celebra un sacramento sin convicción y sin fe, este carece de valor.

Así que voy a tener que reafirmarme en mi antigua teoría de que no hay bodas perfectas; cuando no la joden los contrayentes o algún familiar borracho, resulta que podría ser nula porque el cura alberga malas intenciones y peores calenturas.

Escrito por J. Trallero a las 09:01 PM | Comentarios (3)

Junio 19, 2006

Historias de Bar (V)

Ella no había sido una mujer de bandera ni tampoco ahora lo era. Tenía mil defectos a sus ojos que podrían resumirse en la frase que me dijo acodado en la barra de un garito de la ciudad vieja mientras tomaba el tercer Wyborowa con zumo de naranja: Es demasiado mujer para mi, tío. Me hubiera arrancado una sonrisa si aún tuviera ganas de reír, pero lo único de lo que tenía ganas era de mear. Así que me fui al baño, al volver el permanecía en la misma postura aunque su copa había descendido la línea de flotación del primer hielo, cuatro dedos; miraba más allá del póster del concierto del año anterior de los Rolling Stones: ... a mi me gustan las mujeres, claro que me gustan -sonrió soñador- me gustan las mujeres de bolsillo, lindas, pequeñas, manejables, tiernas... Así que, insisto, ella es demasiado mujer para mi... aunque - y sonrió con sonrisa entre pícara y lasciva- un polvo se le echaba.

Así era, así es, y espero que así siga siendo por muchos años. También espero que se deje de exigencias, o se haga todavía más exigente pero al menos les hable, por muy buenas que crea que están.

Escrito por J. Trallero a las 06:44 PM | Comentarios (0)

Junio 15, 2006

Como una película porno

¿Por qué la vida no es como una película porno? Ten cuidado con lo que deseas... De verdad tienes ganas de que la dependienta con sobrepeso de la frutería se abalance sobre ti, que la madre de tu amigo se te insinúe con sus varices violetas, de que una supuesta colegiala chupando una piruleta se arrodille delante de ti mientras una pareja de la guardia civil te da estopa por presunto antes de que la chica demuestre tener 19.

¿Por qué la vida no es como una película porno? Ten cuidado con lo que deseas... De verdad tienes ganas de follar diez de cada quince minutos y de que las conversaciones - todas las conversaciones- acaben con un striptease o con una mano en tu paquete, de que tu novia se tire a todos y cada uno de tus amigos justo después de que le digan hola.

¿Por qué la vida no es como una película porno?

¿Todavía quieres que la vida sea como una película porno?

Escrito por J. Trallero a las 10:59 AM | Comentarios (0)

Junio 12, 2006

Balanceando

Hay tipos afortunados y otros tantos sin una pizca de suerte, Juan Valentín Dalmau se movía en la balanza desequilibrada de la fortuna con pies de plomo y ni por esas conseguía una racha definitiva.

En breve resumen; le habían bajado la póliza del coche por no haber dado ningún parte, su mujer no le había abandonado pero su amante - una preciosa instructora de aeróbic - si, no había conseguido el ascenso insinuado por su jefe - el pelota de García se le había adelantado por el exterior - pero le habían concedido un leve aumento; el interés mensual de la hipoteca había descendido en 47 € y algunos céntimos, su padre se había jubilado y no dejaba de dar la lata en casa, el equipo de fútbol de aficionados en que jugaba iba camino de ganar la liga, su hija se había echado un novio melenudo que no le gustaba nada...

Una vida equilibrada, ni buena, ni mala, a él le gustaba.

Escrito por J. Trallero a las 02:17 PM | Comentarios (0)

Mayo 29, 2006

Pusilánime

Hay tipos con un par. De esos que ven venir el peligro de frente, mandan al carajo el miedo y se enfrentan con una sonrisa y una 9 mm llegado el caso a los embates de la vida. Tipos que uno se enorgullece de tener como amigos, con agallas para dar la cara por uno, para partir las que sean necesarias y para que se la partan. Con dos cojones.

Por supuesto, Rolando era un puto cobarde, así que huyó por la derecha al ver venir el peligro por la izquierda y siguió huyendo mientras oía como esos dos cabrones me daban una paliza eso me pasa por beber y tirarle los tejos a las morenazas-.

Rolando, nombre de héroe para rata de barco, tenía bastantes virtudes. Pero la valentía no era una de ellas, es buen tipo, le tengo aprecio, su madre esta muy buena todavía a pesar de rondar los cincuenta. Pero valor, poco, más bien tirando a menos.

De hecho tiene novia por cosas de la vida, como casi todos por otra parte, y porque ella se empeñó. Porque se lo puso fácil, tan fácil que Rolando casi huye, temeroso. Pero Mercedes se dijo: Este es mío. Y Rolando lo fue, y lo es, y supongo que lo seguirá siendo hasta que ella diga ya basta.

Ella tiene más huevos que él, cosa que esta bien. Porque una pareja de dos pusilánimes sería de coña. Y Rolando esta enamorado como un colegial, Rolando, corazón de ratón.

Escrito por J. Trallero a las 11:43 AM | Comentarios (2)

Mayo 26, 2006

Amor en días laborables no correspondido

Avelino Abelleira, doble A con licencia para beber más de la cuenta estaba sufriedo ahora las consecuencias de su último esfuerzo etílico. Tumbado en el roido y gastado sofá de su sala con una botella de agua -medio vacía o medio llena-, la boca seca, un corte en la mano recuerdo del exnovio de marga -nada grave sólo un accidente con un vaso- y el resto de los recuerdos de la noche anterior demasiado borrosos para ser recordados.

Avelino Abelleira, diseñador de interiores en un conocido estudio del centro de la ciudad cuya gerente Isolina Gutierrez, rubia teñida, ojos miopes, treintaytantos años y de muy buen ver aunque peor mirar lo llevaba por la calle de la amargura,aunque más propio sería decir por la avenida. Tal vez esa fuese la razón de la borrachera de la anterior noche, intentar olvidar, aunque no hubiese nada que olvidar, aunque su relación con ella se limitase a observarla de lejos a través del cristal que delimitaba el territorio de su oficina -la de ella, el no tenía- y a mirarla cuando caminaba con paso firme por el pasillo soltando alguna orden en voz baja por aquí y por allá.

Avelino Abelleira había tenido dos decepciones amorosas -ambas morenas- y creía haber encontrado en Isolina: rubia, guapa y en contra de la creencia popular sobre las rubias guapas no tenía nada de tonta. ¿Apuntaba Avelino Abelleira demasiado alto? Por supuesto él pensaba que no, tras los fracasos con Desiré y Vanesa, ambas peluqueras en distintas peluquerías, Isolina era la mujer perfecta, triunfadora, atractiva e inteligente. Demasiado inteligente para fijarse en ti como le decía Carlos, su amigo de la universidad.

Avelino se consumía en deseos poco laborables y demasiado sensuales hacía la gerente que haciendo caso omiso a las inexistentes propuestas de Avelino mantenía una relación inestable y acalorada con B.T. Alonso, estrella del equipo de fútbol local. Una relación que Avelino observaba esperando que terminase, fantaseando con dar el primer paso ya que era bastante improbable que ella, tan perfecta y tan preciosa lo diese. De cualquier modo Avelino conservaba la esperanza y por eso nunca se había fijado en Esperanza -mesa 6 de contabilidad- morena y bajita que había visto en él lo que Isolina no había visto. Que injusto es a veces el amor, Avelino bebiendo los vientos por Isolina y borracho de tanto beber vino -que contra la creencia popular no ayuda a olvidar nada más que los actos vergonzosos perpetrados bajo su efecto, pero no las decepciones previas-, Esperanza esperando que Avelino se fijase en ella e Isolina con su futbolista. La tan obvia solución que surgiría en el minuto 67 de cualquier comedia romántica posiblemente no se dé nunca en la vida real y cada uno se lleve su pequeña decepción y su dosis de amor en días laborables no correspondido.

Escrito por J. Trallero a las 11:46 AM | Comentarios (0)

Mayo 15, 2006

Un consejo de amigo

Todos los besos son agrios cuando tu los cuentas,
poco importa la temperatura a la que te los dieran,
el sentimiento en el que vayan envueltos

Tú no buscas un buen consejo. Tú lo que quieres es que te diga lo que quieres oir. Y sabes que yo no soy así. No me gusta decirte ya te lo advertípero verte lamentarte por lo obvio me parece una estupidez. No es que todos los tios sean/seamos iguales; es tan sólo que siempre te enamoras del mismo tipo de hombre, a pesar de que tu propia experiencia debería advertirte lo contrario. Si tú lo vas buscando ¿qué te sorprende luego?

Necesitas desahogarte para convencerte a ti misma de que tu propia y victimista versión de la historia que juraría haberte oído contar tres veces o más antes cambiando los nombres. Ya no sé si el problema son los tíos con los que andas o tú modo de plantear las historias/relaciones.

¿Por qué te niegas a aprender como eres de tus propias vivencias? Porque es más fácil culpar al resto que afrontar las consecuencias de tus actos para bien o para mal.

Espero que el tiempo te abra los ojos, o que encuentres lo que quiera que estés buscando, que dejes de considerar fracasos los besos que no calaron, que dejes de odiar a tipos que no se merecen tu odio igual que tú no te mereciste el cariño que te dieron...

Aunque posiblemente no aprendas nada y sigas siendo así.

Escrito por J. Trallero a las 11:08 AM | Comentarios (0)

Mayo 05, 2006

De bandera

No era una mujer de bandera aunque tal vez llegaba a banderín. Sin ser guapa conseguía atrapar las miradas con el sinuoso contoneo de sus caderas. Eludió el matrimonio en 3 ocasiones y en ninguna devolviólos costosos regalos que acabaron en la casa de empeños o vendidos por ebay.

No era tan mala chica como se decía, su único problema es que era una soñadora que todavía creía que había un hombre perfecto para ella en algún lugar. Algo así como un príncipe azul que no destiñera después de la tercera cita y no fuese demasiado gilipollas, demasiado creído, demasiado insoportable, demasiado tonto o demasiado rico.

El único defecto de ella era que todavía seguía siendo una soñadora.

Escrito por J. Trallero a las 10:57 AM | Comentarios (0)

Marzo 23, 2006

Final desconfiado

Eligió esperar por ella. Confiando que final que ella había dictaminado fuese sólo una mala época, confiando que el amor entre ambos fuese eterno y ella se diese cuenta, confiando en que ella le echase tanto en falta, que ella le necesitase tanto como él la necesitaba. Pero no.

Un año y medio es, se mire como se mire un tiempo excesivo para una esperanza tan tonta y vacía.

Ella mientras tanto confiaba en que él aceptase que era un final definitivo, que se diese cuenta de que ya no lo quería, que dejase de obsesionarse con ella, que rehiciese su vida de algún modo, que dejase de agobiarla con tanta dependencia absurda. Pero no.

Un año y medio es, se mire como se mire, poco tiempo para que alguien cambie tanto

Escrito por J. Trallero a las 11:53 AM | Comentarios (0)

Marzo 21, 2006

Desdoblando planes

Era uno de esos tipos a los que nada sorprendía porque dejaba que todo sucediese improvisadamente, a veces hasta parecía que en vez de planchar simplemente dejaba caer la camisa sobre si elegantemente; jamás se negaba a si mismo las posibilidades y era tan elástico adaptándose a las circunstancias que su pensamiento parecía goma de mascar. Aceptaba con la misma sonrisa una invitación para una boda, una cita con una rubia explosiva a punto de explotar o un entierro a las siete de la tarde.

Corría los riesgos del último momento pero sabía que siempre hay un amigo que baja a tomar una copa a horas intempestivas y una mujer que te caliente la cama las noches heladas de invierno. A un tipo así, las cosas nunca le salían mal porque simplemente se negaba a ello.

Escrito por J. Trallero a las 06:29 PM | Comentarios (0)

Marzo 17, 2006

Inapetencia

No se comía un coño por inapetencia. O eso podía parecer, a caballo entre el pasotismo y la misoginia. Algunos barajaban la posibilidad de una homosexualidad latente y otros un pánico a las mujeres que le bloqueaba el cerebro en un 80 %.

No había apuestas al respecto aunque hay quien no perdía la esperanza en un futuro, una posibilidad y una mujer que le removiera el corazón, le arrancara el miedo de los huevos y le hiciera una buena mamada y no precisamente en ese orden, como apuntaba J. tras la quinta cerveza.

Pero el tiempo pasaba las posibilidades cotizaban a la baja y no hubo mujer con opciones.

Se convirtió en un soltero eterno de los de bata y pantuflas, gato ronroneante y pañuelo anudado al cuello.

Escrito por J. Trallero a las 01:18 PM | Comentarios (7)

Marzo 13, 2006

Amores, odios, heridas y dolores

Todo se olvida, o casi. O al menos deja de doler con la intensidad de los primeros días. Desde la inevitable muerte de alguien querido a la desaparición/negativa de aquella mujer que tanto amabas.

Y ni tanto ni tan poco, u orgullo herido/dolorido o miedo a la soledad. La desesperación tiene fecha de caducidad y no se debe confundir el amor con la obsesión o con la incapacidad de algunos/as para reponerse ante las pérdidas. Personalmente creo que no es que amen más o menos que otros, es sólo que son incapaces de continuar caminando solos.

Todo se olvida, o casi. Como debe de ser, para no ahogarte en el lago de tu propia lástima agobiante. Todo se recuerda, para aprender algo y no quedar como un tonto; pero se deja pasar, se deja suavizar, convirtiéndolo en un dolor llevadero u olvidándolo de casi todo. Dependiendo de la causa de la herida, aunque conozco gente con tendencia al drama que intentaban convencerme de que su herida era más intensa que la mía. Valiente estupidez.

Y en cuestión de amores, odios, heridas y dolores ni menos ni más que los demás, a cada uno lo suyo. Y suele ser más que suficiente.

Escrito por J. Trallero a las 08:56 PM | Comentarios (0)

Enero 24, 2006

Intransigente

Soy un intransigente, mis amigos me lo recuerdan cada vez que tienen la oportunidad, entre cervezas, entre semana: No soporto a los tipos que todo lo saben, no soporto a algunas rubias de bote por culpa de una rubia en particular, no soporto ciertas conversaciones demasiado altas, de bar, que dan ganas de intervenir, ilimitada tontería; no soporto el rap ni la canción homónima de Sabina, no soporto los trajes con deportivas, ni las corbatas de rayas con camisas de cuadros, no soporto las charlas banales para matar el aburrimiento, no aguanto ni la homofobia ni la homofilia como banderas, no soporto lo políticamente correcto y me niego a serlo, no aguanto la cobardía camuflada de prudencia, ni la imprudencia confundida con la valentía, no tolero la intolerancia barata, no me gustan los prejuicios caducos, no aguanto a los que cambian de idea como de camisa, no soporto las falsas historias románticas repletas de tópicos de telenovela, ni las fantasmadas increíbles, mentiras mal contadas; no soporto que me lleven la contraria, mucho menos cuando tengo razón. Como ahora.

¿Intransigente yo? Eso habría que discutirlo.

Escrito por J. Trallero a las 11:36 AM | Comentarios (4)

Enero 18, 2006

Venganza con guarnición (II)

La venganza se sirve fría, bien fría y preferentemente con guarnición. Todo consiste en esperar sin desesperar y aprovechar la ocasión que más tarde o más pronto, acaba por llegar.

Sin olvidar a Castaño, pero sin dejar que le consumiesen las ganas de hacérselas pagar Alfonso continuó a lo suyo. Disfrutó de sus quince días de vacaciones buscando trabajo en lo suyo, pero como sobran informáticos, aceptó un trabajo de camarero en un bar de moda de las afueras.

Y allí fue donde la conoció, o la reconoció al verla: Morena, ojos castaños, guapa cuando se arreglaba sin ser despampanante - y aquella noche estaba francamente bien-, con un buen par de tetas y nombre de buena chica: Inmaculada.

Y como la ocasión la pintan calva aunque la chica luciese una abundante melena, la invitó a una copa, le dio charla y acabó con ella en una habitación de un motel cercano. Follar con ella fue un gustazo, pero el máximo placer lo tuvo mientras metiendo las fotos de aquella noche loca en un sobre se imaginaba la cara de Castaño cuando viese en ellas a su hija, Inma, abierta de piernas con un cabrón follándosela en un motel barato.

Escrito por J. Trallero a las 11:29 AM | Comentarios (2)

Enero 14, 2006

Venganza con guarnición (I)

Miró la carta de precios que estaba colocada en equilibrio difícil entre el cenicero y el servilletero -ambos enormes y llenos de publicidad- que ocupaban casi 1/3 de la pequeña mesa redonda. Pidió un café irlandés y una tapa de tortilla. La camarera lo miró extrañada pero le sirvió lo que le pedía.

Mientras esperaba hizo repaso de la última media hora. Se acababa de quedar sin trabajo - Lo siento campeón pero no te renovamos - le dijo el cabrón de Castaño su exjefe - Te debemos quince días de vacaciones así que cogetelos y ya no vengas el lunes. Ya sabes en dos semanas pásate a buscar los papeles para el paro.

Él mismo se había cavado su tumba, él mismo se ocupó de buscar un par de chicos de prácticas que le ayudaran en el trabajo de mantenimiento de redes, llegó a un acuerdo con el Instituto Don Wenceslao donde se cursaba FP. Y el cabrón de Castaño lo pone en la puta calle una vez que le ha hecho todas las gestiones.

Estaba visto Castaño era un cabrón y él… él era gilipollas por dejarse vacilar así.

La camarera le sirvió en la mesa la tapa y el café. Él se quedo mirando más allá, a ninguna parte… quien pudiera vengarse del cabrón de Castaño…

Escrito por J. Trallero a las 02:33 AM | Comentarios (0)

Diciembre 28, 2005

Peliculero

Esto no es Casablanca, ni llueve y yo no leo una carta - a pie de andén- que tú no enviaste por falta de tiempo y porque yo nunca te importé lo suficiente. Ni siquiera un mensaje en el móvil que ya he buscado inútilmente 18 veces. Tampoco nada en el correo electrónico que chequeé hasta que el dedo se cansó de pulsar el botón izquierdo del ratón. Tuve que hacer frente a una realidad que me gusta más bien poco; realmente no te importo ni me quieres. Se dice rápido pero me ha costado dos meses admitirlo hasta perder toda esperanza, la última, esa pequeña que tarda en marcharse. Ahora ya ni esa permanece.

Esto no es una película y no surgirás de nuevo en la cafetería de siempre, ni la casualidad te traeré a esta calle justo antes de que suene la música de fondo y la palabra fin - leida u omitida - aparezca redondeando un final feliz. No, aquí ya puedo caminar 200 calles que no te encontraré en ninguna y ya puedo entrar en 90 bares que no estarás en ninguna de sus mesas. Así que, me rindo. Tú no eres mi mujer ideal aunque yo soñé con ser tu hombre perfecto.

Esto no es ficción es la dura realidad que me golpea tras semanas de castillos en el aire y noches de sueños infructuosos. No sé con exactitud cuantas veces en este tiempo buenos amigos me aconsejaron: olvídala, no merece la pena o alguna frase sinónima, a veces más dura y peor sonante y otras - las menos - más sutil.

Escrito por J. Trallero a las 06:56 PM | Comentarios (0)

Diciembre 21, 2005

Bzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz

(Historias apócrifas IV)

Decidido a impresionar a su chica, para que no pensara que él era un mojigato; le regaló un vibrador, con ventosa y 4 velocidades, imaginando sabe dios que deliciosas perversiones para compartir los tres. Con lo que no contaba el bueno del hombre era que ella lo probara allí mismo, pegándolo sobre la silla del comedor. Pasó de la excitación de verla cabalgando sobre su regalo a la seguridad completa de que ella se lo pasaba estupendamente sin él; más que eso, de que era totalmente prescindible. Casi tuvo que despegarla del regalo y así como se lo dió, así se lo quitó.

"Me lo requisó el mismo día que me lo regaló. Pero tenías que verlo tan bonito y enhiesto pegado sobre la silla. Ya te digo tuvo celos de un trozo de caucho…. Siempre pensé que era un tipo celoso, pero no hasta ese extremo… lo curioso es que se lo quedó… no sé para que lo querrá ni que hará con él…"

"Bueno tampoco te lo he contado todo… Es que cuando estaba con el artilugio, bueno le pedí que cogiera la cámara de fotos… Me puse a hacer poses, le di mas velocidad y … ufff… Tenías que haber visto con que cara se quedó, se le olvidó hasta como se hacían las fotos, casi se le cae la cámara de las manos… Supongo que fue en ese momento cuando decidió privarme de su compañía… Ni siquiera me dio tiempo a bautizarlo con un nombre de hombre… Me acuerdo de él, tan tieso, tan lleno de vida... se me saltan las lágrimas".

Escrito por J. Trallero a las 01:12 PM | Comentarios (2)

Diciembre 02, 2005

Perrerías

1.

"Y eso es lo que les pasa a las niñas feas" - le dijo la chica después de que la perra -una de esas perras pequeñas color tostado, no me pregunten la raza- intentara subir al banco del bar/café y se cayera - juro que mi gato ya estaría arañándole la cara ante ese epíteto-.

"Venga, estate quieta niña mala"

Va a ser cierto que los perros aparte de fieles que te rilas son un poco tontos -como ciertos maridos-.

2.

Si no puede ser, no puede ser y además es imposible. ¿Cómo va a montar uno de esos pequeños perros color tostado a una galgo? Pues mal lo lleva.

Otro bar, otro café y através de la ventana el perrillo salido intentando follarse la rodilla de la galgo que lo mira entre asombrada, molesta y con cara de "por ahí no, guapetón". Hasta el dueño de la perra,al acabarse su café y ver el curioso espectáculo no pudo reprimir la sonrisa.

A lo mejor van a ser los dueños los que que ennoblecen o humillan a sus perros. En definitiva un perro es sólo un perro y se comporta como tal.

Escrito por J. Trallero a las 02:51 PM | Comentarios (1)

Noviembre 30, 2005

Un tipo con criterio

Una noche, entre whisky con naranja -zumo de- y whisky con cocacola, Cecilio comentaba con un amigo - a saber cual- que hay días de oro y días de mierda, oportunidades que hay que saber aprovechar, mujeres con las que correrse una juerga y otras por las que apostar un cuarto de vida - ya sabes, los amores eternos se están devaluando-, lo complicado es saber distinguir.

Obviamente él creía que tenía el necesario criterio, aunque los hechos habían demostrado repetidamente que no. Su amigo lo miraba con la mirada que le ponían todos cuando empezaba con su charla de tipo duro, una mezcla de "anda ya" y "ah si?".

-Yo nunca he llorado por una mujer - añadió Cecilio a modo de colofón - No merecen tanto-.
-¿Ah no?
-No, no merecen tanto.
-No, si digo yo que si nunca has llorado. ¿Entonces ni una lágrima, ni siquiera por Elsa?

Cecilio le miró, sonriendo triste. Hay días de oro y días de mierda, tío, oportunidades que hay que saber aprovechar y mujeres que hubiera sido mejor no haberlas conocido. Y pidieron otra ronda.

Escrito por J. Trallero a las 10:39 AM | Comentarios (1)

Noviembre 26, 2005

Tradición

Era tradición en la familia que los hombres no se levantaran de la mesa durante toda la comida, hasta haber terminado el café. -Como tiene que ser y siempre fue en esta casa- añadía Concha, la matriarca. Así fueron educadas sus dos hijas y a eso tuvo que adaptarse su nuera; la costumbre es la costumbre, casi una tradición y Concha es terca como una mula - dice siempre Martin, su marido- y es mejor no discutir con ella.

El silencio se cortaba con cuchillo el día que tras los dos platos de rigor y antes del postre Concha le dijo a Isa y Cecilia, sus hijas, "ayudarme a recoger" y Ceci recién llegada de su primer año en la facultad le dijo: "Y estos no van a ayudar mamá?" Señalando a su padre y a su hermano.

-Deja a los hombres a lo suyo y trae los platos.
-¿Lo suyo? ¿Qué es lo suyo? ¿ El fútbol? A mi también me gusta el fútbol
-Venga! Déjate de tonterías y recoge
-no - dijo volviéndose a sentar.

Silencio espeso como la nata de la leche recién ordeñada. Concha se fue mascando el cabreo a la cocina, se hubiera esperado algo así de Begoña, su nuera, que siempre había sido un poco señorita, pero ¿de su propia hija?. La culpa era de la universidad que en vez de enseñarla a ser una buena madre le llenaban la cabeza de tonterías.

Ceci permaneció sentada, mientras Isa y Begoña recogían la mesa mirándola de soslayo.

-Hay que ver como eres - dijo Luis, su hermano- Si por ti fuera mamá haría todo el trabajo.
-¿Y si dependiera de ti? No te levantes no te vayas a herniar de llevar a un plato, machote.

Luis enrojeció, enfadado, dispuesto a contestarle a esa niñata. Y entonces su padre riéndose dijo: Venga Luis coge los platos y llévalos a la cocina.

Luis se quedó perplejo.
-No me mires así.-Continuó, dándole una calada a su Ducados- Y no me pidas que los lleve yo. Yo ya no voy a cambiar, pero tú aún estás a tiempo. Y cuando tu hermana tiene razón, pues hay que dársela.

Ceci sonrió a su padre; su madre, su hermana y Begoña que entraban con el postre miraron alucinadas a Luis llevando los últimos platos. Cuando todos estuvieron sentados, Ceci se levantó dio un beso en la mejilla a su padre, puso una mano en el hombro de su madre y dijo: Ya voy yo a hacer el café.

Escrito por J. Trallero a las 06:23 PM | Comentarios (0)

Noviembre 25, 2005

2 de Agosto

de un fin de siglo cualquiera

Pocos coches circulaban por las calles casi vacías, amanecía aunque el cielo demasiado nublado impedía ver el sol y un frío húmedo otorgaba un característico toque climático a aquella ciudad del norte.

Cuando el hombre bajó las escaleras y cruzó la plaza con aire distraído no salieron volando cientos de palomas. Posiblemente porque no había ninguna en aquella plaza al lado de la estación de ferrocarril. Eran casi las siete y media de la mañana y el atuendo desentonaba tanto como si hubiese estado en un mercado comprando hortalizas para el puchero. Llevaba un traje levemente arrugado de estar tanto tiempo en el armario de un tono entre verde y beige, camisa blanca sin corbata y zapatos negros de cordones. Entró en la estación atravesando la puerta de los taxis, sin intención era comprar el billete, tomarse un café, leer el periódico y después coger el tren. Sin embargo, justo enfrente de él, en la vía número tres estaba a punto de salir -7.30 señalaba el horario cuando ya pasaban tres minutos de la hora prevista- un tren con destino a su destino.

Sin dudarlo se subió al tren, atravesó tres vagones y se sentó en un asiento libre tapizado de azul y naranja.

¿Adonde iba a esas horas y vestido así en aquel tren? A un entierro que comenzaba a las cuatro de la tarde.

Llegó a tiempo, por supuesto, un largo paseo y un abrazo lleno de lágrimas.

Escrito por J. Trallero a las 06:27 PM | Comentarios (0)

Noviembre 18, 2005

Regalo de cumpleaños...

A Lidia
por jamona

Eres una quejica. Que si no me queda dulzura para ti, que si no te he escrito nada para tu cumpleaños -carga de profundidad suelta durante la última charla de teléfono-- ¿Y que te esperabas? Ni te dignas venir a verme en años, ni en acostarte conmigo a pesar de las veces que te lo he insinuado -conste que tú te lo pierdes-.

¿Realmente crees en amistades eternas y desinteresadas entre hombres y mujeres?

No me vengas con que "tú me dijiste que"; también te dije que nunca te miraba las tetas y la verdad es que te miraba a los ojos solo para saber cuando no me estabas mirando tú a los míos para poder ojearte disimuladamente.

Sí, ya sé que sabes que somos todos iguales aunque esperabas que hubiese alguno distinto. Pues no te voy a mentir, somos todos iguales. Pues no te voy a mentir, no te voy a hacer promesas de amor eterno, ni siquiera de un orgasmo enamorado; sólo una noche de sexo mediocre.

¿O te crees que escucho tus problemas porque soy muy buen tío?

En absoluto, deberías saber que hasta por escuchar tan repetidos problemas se exigen unas contraprestaciones. Olvídate de amistades desinteresadas. Me conformo con un rato de cama, o dos que tampoco hay que escatimar en agradecimientos merecidos.

¿Me equivoco o te tomarás esto a broma pensando "Jo, como es J"?

Normal, ¿Quién sería tan cabrón para soltarte así toda la verdad?

(Cualquier parecido entre este texto y la realidad es pura coincidencia. ¿O no?)

Escrito por J. Trallero a las 01:20 AM | Comentarios (2)

Octubre 28, 2005

Frases para olvidar

Estábamos tomando un café yo y mi novio con un amigo común, Julio, el del banco; yo estaba absorta, pensando en mis cosas mientras hojeaba el periódico.

Y en esto que Julio le dice:
-Tienes mala cara Ernesto.

-Es que últimamente no follamos- dice mirándome.

-No follarás tú - le dije levantando la vista del periódico sonriendo, y volví a sumergirme en la noticia que estaba leyendo.

La cara de Ernesto fue un poema y Julio no paraba de reírse a carcajadas. Supongo que en otro momento le hubiera dicho "a que viene esa tontería" o algo así, pero entre que estaba a lo mío y tenía la tarde entre simpática y cabrona, pues ya ves.

Le sentó muy mal la gracia, pero eso le pasó por soltar una de esas frases entre sobradas y machistas que es mejor olvidar.

Escrito por J. Trallero a las 05:23 PM | Comentarios (0)

Octubre 26, 2005

El hombre de tu vida

Porque ya tuve la misma charla casi dos veces con dos chicas distintas que tenían también diferentes ideas al respecto.

Dejando de lado la risa -cada vez que la oigo me descojono- que me causa esta expresión. ¿Quieres saber por que no lo encuentras? Pues porque no dejas de buscarlo, de preguntarte si cada uno de casi todos los hombres con los que te cruzas podría ser él, analizando si lo será o no. Y ese no es el modo de encontrar nada. Parece mentira que no sepas que cualquier cosa que busques aparece, invariablemente, una vez que dejas de buscarla.

Tal vez no exista el hombre de tu vida, ya te dije que esa expresión me causa o bien vómitos o irrefrenables carcajadas; tal vez será porque la he visto aplicada -en cualquiera de sus variantes tanto masculina como femenina- a chicas que plantaron a sus novios sin previa explicación, a hombres que mantenían dos amantes al tiempo ante la ignorancia de su mujer, a una sucesión de orgasmos con un mismo tipo que duró unos meses, a un amor de hace años aunque se casó con otro… ¿Por qué esa católica necesidad de que haya un único hombre o una única mujer de tu vida?

Supongo que tal vez, a posteriori, cuando pueda hacer balance de toda una vida podría decirte si hubo o no una "mujer de mi vida" pero sin estresarme por conseguirla. Tal vez la búsqueda fantástica de ese hombre de tu vida te impida conocer a quien podría llenar de felicidad un rato de la misma, un rato de duración variable, que a veces, puede ser una eternidad.

Escrito por J. Trallero a las 10:50 PM | Comentarios (2)

Octubre 20, 2005

Day by day

Llueve a cantaros. Se difuminan las imágenes a través de los cristales, corren pseudoriadas por los bordes de las aceras. El sol se muestra tímido, a ratos, más tarde. Caña de estrella sin pincho de tortilla.

Llueve a cantaros. Se acaban los frí­os convertidos en cortina de hielo, o agua helada, o casi helada, o granizo. Y dí­a tras dí­a no para de llover a ratos, con el sol cada vez menos.
Ni caña de estrella ni pincho de tortilla.

Escrito por J. Trallero a las 01:51 PM | Comentarios (0)

Octubre 04, 2005

Hipnosis

Estaba sola tumbada sobre la ancha cama enorme, en la habitación de hotel de amplias estrellas pagado por la empresa. Cogió el teléfono dudando si llamarlo o no. Mejor no, posiblemente estuviese ocupado. Antes de que soltara el móvil, este empezó a sonar y vio su nombre brillando en la pantalla

Todavía seguía hipnotizando teléfonos.

Escrito por J. Trallero a las 09:29 AM | Comentarios (1)

Septiembre 16, 2005

Voces en off

A Fran
por su rica vida interior

- No sé que dirección tomar
- Pero ¿no dijiste que sabías llegar?
- Sí, bueno… Sabía… pero las voces de mi cabeza no callan y me dan indicaciones contradictorias.
- ¿Las voces?
- Sí… no sé si por aquí… las voces… joder, hay dos que gritan… je, je… está cantando… duuu duuu duuu…es "honky Tonk woman"…
- Las voces… joder cuando decías que tenías una vida interior muy rica creí que te referías a la meditación, al Tai Chi… y esos cursos que haces.
- Eso era para controlarlas… para que bajaran el volumen… It's the honky tonk women... Gimme, gimme, gimme the honky tonk blues... pero no te preocupes, llegaremos a tiempo. Aún es pronto.
- Y ¿no te has planteado ir al médico?
- ¿por?
- Las voces
- ¿Crees que estoy loco?
- No, pero a lo mejor un médico te lo soluciona
- ¿Crees que estoy loco? ¿ Qué tengo que ir a un loquero?...por donde coño esta el camino…¿Dónde?… Gimme, gimme, gimme the honky tonk blues... Sabes, Manule también lo creía antes de desaparecer.
- No desapareció, se fue a trabajar a Alemania.
- Sí, claro… ja, ja, ja… No desapareció… No… A trabajar… A Alemania, buen sitio… Tu no te has planteado… ir a visitarlo, tio?... Pronto.

Escrito por J. Trallero a las 11:46 AM | Comentarios (2)

Septiembre 01, 2005

Sueños son

Sueños que no debería soñar, de tan prohibidos, de tan oscuros… Sueños nocturnos que revolotean día y noche en mi cerebro con aleteante insistencia.

Sueños que se alejan, que se vuelven del revés en su rebuscado deseo.

Sueños que no son sueños, que sueños son, que la vida tanto sueño, trae en sí misma, sin ton ni son.

Sueños entrelazados, sueños compartidos, sueños revestidos de humo, sueños indistinguibles de una realidad tan irreal.

Sueños atadura, sueños pasión,
sueños desasosiego, sueños veneno,
sueños que no se duermen en los laureles,
sueños que se revuelven entre deseos.

Sueño espirales de sueños, sueño sin dormir o durmiendo poco, sueño nada más cerrar los ojos.

No recuerdo mis sueños. Sólo los que sueño de día. Sólo la sensación de lo soñado, nada más despertar. Sueños soñados hasta sudar.

Escrito por J. Trallero a las 12:02 PM | Comentarios (2)

Agosto 02, 2005

Blues en Amarillos

Harto de azules. Tristezas amarillas, agrias, persistentes, como lluvias otoñales. Un blues en amarillo resulta verde olvido, verde oliva, verde esperanza, verde insistencia.

Como aquella lluvia amarilla y madrugadora. Como ciertas sudadas mañanas. Como las tristezas son tan definidos colores. Como un blues en amarillo, triangular tristeza al cuadrado que no pretendo evitar.

Quebrada guitarra, rasgueo y punteo que juega al trasluz con sentimientos dubitativos. Harto de azules y con el amarillo de este sol clavado a mis ojos.

Blues repleto de tópicos: Soledad, huida, she´s gone, siempres caducados, traiciones, corazones desbocados, vasos vacíos…

Colores que no son tantos ni tales, diluidos en amalgama de tonos intermedios de esos a los que las chicas ponen extraños nombres imposibles.

Escrito por J. Trallero a las 02:23 AM | Comentarios (0)

Julio 30, 2005

Paz ciencia

Una paciencia verde y sólida como un caimán
una paciencia a prueba de balas y promesas
Mario Benedetti

No soy tan impaciente como crees y dudo que seas capaz de hacerte una idea del tiempo que llevo esperando. Ni siquiera de lo que espero. Llevo demasiado tiempo esperando. Mucho más del que te mereces, del que tú o ninguna os merecéis. Llevo esperando tanto que algunos ratos la misma espera en espiral pierde su sentido y me cuesta recordar las razones de mi espera. Espera sin esperanza aparente por una promesa que pronunciaste un día. Una paciencia a prueba de desplantes y desdenes; mantenida contra viento y marea, atravesando tormentas, decepciones y alguna que otra de las mentiras posteriores que tú pronunciaste o de las que fuiste causante.

Hago gala de una paciencia inusual e incomprensible por una razón desvirtuada durante este tiempo verdugo, durante 37 cartas que no recibiste en las que enumeraba de 37 modos distintos la única razón de esta tensa espera. La razón que no puedes imaginar porque has preferido hacerte la ciega a ver lo tan evidente para otros ojos. Porque te quiero aunque no parezcas merecerlo.

Y espero contra viento y marea.
Y espero perdida toda esperanza,
Y espero por si acaso….

quedase una pequeña posibilidad.

Escrito por J. Trallero a las 02:10 PM | Comentarios (0)

Julio 18, 2005

Cuando hablamos

Cuando hablamos por teléfono tú y yo hay charlas que van rodadas, como si las hubieramos ensayado y añadido unas cuantas bromas y otras que no. Que salen a trompicones. Que cuestan trabajo. Que me llenan de melancolía y están llenas de pequeños silencios casi incómodos.

Lo peor de todo es no saber como será cuando tengo el teléfono en una mano y la decisión en la otra.

Escrito por J. Trallero a las 01:46 PM | Comentarios (0)

Julio 02, 2005

Escrituras

Escribo por despecho. La vigencia de lo que escribo es variable y nunca se sabe. Escribo porque el bolígrafo no deja de moverse y por supuesto porque he dejado de quererte.

Querría escribir tangos, no cantarlos. Pero escribirlos estaría bien. Se parecen al blues, pero son más complejos, más duros, más nuestros, más revueltos, más trágicos, más crudos.

No escribo novelas porque me falta argumento. Ya aparecerá. A menos que muera antes. Debería escribir un tango-epitafio por si acaso. No tengo ganas de hacer testamento ni de escribir los versos de mi lápida, no por miedo o aprensión sino por vagancia.

Escribo porque no sé hacer otra cosa. No quiero mantener la idea de que el futuro será mejor.

Querría escribir los versos más aburridos antes del anochecer. Pero no doy abasto. Demasiado asfalto en las cercanías. Resulta subversivo opinar en voz alta y decir lo de siempre; casi tanto como dormir a pierna suelta en medio de la calle.

A lo mejor escribo cuentos por no dormir. Es posible. De alegrías o de tristezas, pero de un modo lúcido aunque a veces soñolienta. Nunca es la hora adecuada, pero la inspiración es lo que tiene. No escribo más que lo que surge a impulsos, a trompicones, a golpes de sinrazón.

Escribo para no tener miedo, para evitar el frío que me hiela el corazón y el estómago, para compensar ciertas mentiras; no es gran cosa, pero es lo que hay.

Querría escribir tangos, entre trágicos y dormidos, que te estrechen entre mi deseo y mi mirada; si no pudiera me conformaría con que fuesen boleros, mentirosos y algo cursis. Por todo aquel ayer que no vale ni diez viejos duros, ni treinta nuevos céntimos de euro.

Las estridentes notas de una queja que he oído mil veces. En cada bar, en cada cola, en cada autobús, en cada esquina, como si fuese siempre el/la mismo/a con distintas voces. Un crepúsculo violeta y gris, mirando al mar. Como aquella vez. Lejos de ningún muelle.

Querría escribir los versos más aburridos antes de que sonara el despertador, antes de que vuelvas a mi y tenga que volver a mentir.

Escrito por J. Trallero a las 03:03 PM | Comentarios (0)

Julio 01, 2005

POETA

Él estaba sentado en la mesa pequeña y redonda de un bar con enorme cristalera y televisión. Ella entró y se sentó en la mesa de al lado. Él escribía y ella oía el crujido arañazo del bolígrafo negro sobre el cuaderno o montón de folios –no podía distinguirlo bien-, no está mal el chico – pensó ella encontrándolo, incluso levemente guapo. Él se había percatado de la entrada de ella: minifalda negra, abrigo enorme; olvidándola 14 segundos más tarde. Ella moría de curiosidad por saber que era lo que él escribía y él no se detenía en su misteriosa escritura. Ella le pidió un cigarrillo, el contestó que no fumaba. Primer intento fallido. Ella le preguntó donde quedaba una conocida librería, él se lo explicó detallada y sucintamente, ella lo interrumpió para preguntarle si le gustaba escribir – no he podido evitar fijarme, le sonrió a modo de disculpa. Sí – respondió él y agacho la cabeza de nuevo para continuar escribiendo. Tímido, pensó ella cautivada por sus tristes ojos azules.

-¿escritor? dijo ella , sonriente y seductora

-Si me llamas escritor porque estoy escribiendo supongo que si – contestó él lentamente y volvió a bajar la mirada hacia el papel deteniendo el bolígrafo dubitativo.

-¿poeta? – lanzó ella su última bengala.

Cuando él levantó la vista ella leyó en sus tristes ojos azules una súbita decisión, se llenó de esperanza y se quedo boquiabierta cuando él, cerrando el cuaderno, dijo:

- Tengo de poeta lo que tú de puta – y poniendo 1 euro para el café encima del plato con el ticket salió por la puerta, como un caballero, abandonando a su suerte sobre la mesa uno de sus poemas.

Escrito por J. Trallero a las 11:27 AM | Comentarios (0)

Junio 29, 2005

Con el mundo por montera

Con el mundo por montera y el escudo en la espalda, con un euro para un café en el bolsillo, con la mirada reacia de soslayo y la media sonrisa que permite escupir en la faz necesaria.

Con el paso firme, la decisión arbitraria, el cinismo a flor de piel y un tanto de sentido del humor, amor, hedor.

Así se plantó ante la vida y la vida lo arrolló como un tren de mercancías.

Escrito por J. Trallero a las 03:13 PM | Comentarios (1)

Junio 28, 2005

Novela negra

"Todos en el fondo somos sospechosos de un crimen. Unos, porque lo cometieron; el resto, porque estamos a la espera de dar con nuestra víctima. Muchos hombres se libran de ir a la cárcel porque les da pereza pasar por la armería." (J. L. Alvite)

Os juro que la mataría sino fuera porque a veces la deseo tanto que me la comería a besos o a mordiscos. O tal vez debería matar al tipo que está con ella. O a su amiga la que los presentó... a este paso acabaré siendo un asesino en serie.

Dicen que el más dificil es el primero. Pero por alguien habrá que empezar. En cuanto me desesperece esta agonía de encima, esta vagancia de las manos, impartiré la única justa justicia. La mía. Y ella será mía o de nadie más

Escrito por J. Trallero a las 04:08 PM | Comentarios (0)

Junio 27, 2005

Cambio de identidad

Mi nuevo nombre es Alejandro, no es que me entusiasme pero tampoco es mal nombre. Alejandro Martinez de Verreja. Suena aristocrático aunque la identidad viene acompañada de un trabajo de oficinista en una multinacional de alimentación, nada excitante creedme. Siempre pensé que cambiar de identidad sería para hacerme espía, o ladrón de guante blanco o comando de élite, o playboy millonario… Desde luego no entraba en mis planes convertirme en oficinista.
Algo ha salido mal, muy mal, teniendo en cuenta que siempre he sido un empedernido soltero y bebedor de whisky y Martinez de Verreja (o sea yo mismo) viene con esposa incorporada y lo más fuerte que bebe es agua mineral con gas. Su esposa, mi esposa, no es mi tipo pero no se admiten cambios ni devoluciones en el negocio de las nuevas identidades. Lo que es peor he llegado a mi bar de habitualmente y el barman no me ha reconocido, así que me conformé con tomar un agua mineral sin gas no fuera a ser…Será que me estoy volviendo un pusilánime con este nombrecillo aristócratico pero con un tanto de "flojo".

Escrito por J. Trallero a las 09:42 PM | Comentarios (2)

Junio 07, 2005

Una de esas noches

Esta es una de esas noches insomnes y guerreras en las que quisiera tenerte a mi lado y no estás. En las que me gustaría apoyar mi cabeza cerca de tu oído para susurrarte un cuento banal que te ayude a no dormir, una historia sobre un pequeño gato que vive por azar y por decisión nada propia compartiendo piso u otra sobre un niño que cada noche sueña con alcanzar la luna.

¿Cuándo vas a volver? Me preguntas una vez detrás de otra y siempre te contesto lo mismo: Pronto. Un pronto que a ti te parece muy lejano.

Esta es una de esas noches frías y ausentes en las que quisiera tenerte cerca, a mi lado y no estás. En las que me gustaría enredarme a tu vientre, en las que preferiría tenerte entre mis brazos antes que estar aquí escribiendo mientras tú no estás. Y vuelvo a oir tu voz, que hace una hora y algo me preguntaba cuando iba a volver, resonando en mi cabeza, vuelvo a oírte de nuevo porque no me quiero separar de ti, porque me duele demasiado estar tan lejos.

Esta es una de esas noches que se suceden algunas veces, todas las veces que no estás lo suficientemente cerca. Una de esas noches sobre las que hace años escribí un poema balbuceante, con ese frío de cuchillo clavado en el estómago, con esa mirada helada y nublada que no ve más allá de ti.

Escrito por J. Trallero a las 03:04 PM | Comentarios (0)

Junio 03, 2005

Otra historia apócrifa

y ya van tres sino recuerdo mal

Iba por la calle con mi amiga que había venido a verme desde Valencia y me saludan desde la acera de enfrente. "Hola amigo de Pedro", una tía que conozco de vista amiga de mi amigo Pedro. Pienso: "Tengo nombre, me llamo Sandro". Nos ponemos a hablar, "venga vamos a tomar una copa". La tía va toda borracha y yo controlo un poco más pero tampoco gran cosa. El caso que olvido a mi amiga, la de Valencia, y me voy con la tia. Íbamos por tu calle y la tía se apoya en la baranda del túnel de acceso al bingo y empieza a desabrocharse el pantalón. "Te voy a echar un polvazo". Yo me quedo alucinado y la paro. Ella repite abrazándoseme, "Que sí, que te voy a echar un polvazo". "Bueno vale" digo resignado "pero aquí no que pasa mucha gente, vamos a la playa". Vamos hacia la playa, la tía por el paseo borrachísima sacándose la camiseta enseñándole las tetas al personal. Total que la bajo a la playa, se desabrocha el pantalón, se me pone encima y claro, estaba tan borracho que nada, así que le digo: "No se me levanta pero si quieres puedo hacer que te corras". Total que nos los montamos yo maldiciendo en silencio por haber bebido tanto.

Bueno el caso es que al día siguiente me llama mi novia llorando. Yo resacoso flipando. "¿Qué hacías ayer con una tía?" Yo que me excuso sin saber muy bien de que va el tema. "No, una conocida que iba toda tajada y la acompañé a casa". Silencio al otro lado de la línea. "Sandro no me mientas. Había un mensaje en el contestador de casa y oí lo que decías…"

El puto móvil que lo llevaba en el bolsillo y debió pulsarse alguna tecla de las de acceso directo y había quedado todo grabado en su contestador.

Joder, claro que me quedé sin saber que decir. Por supuesto ella no me plantó aunque por supuesto cuando ella se enrolló con un colega del pueblo el verano siguiente me tuve que callar y por supuesto que desde esa uso móviles con tapa… o lo llevo siempre bloqueadísimo.

Escrito por J. Trallero a las 12:11 PM | Comentarios (2)

Mayo 30, 2005

I got to leave this woman

Quiero abandonar a esa mujer, ella no es la mujer para mi. Desde que siento esto por ella he consumido mi dinero, he perdido a casi todos mis amigos, he estado a punto de morir en 4 ocasiones por defender su honor contra tipos más grandes que yo. Tengo un problema, porque sin embargo no quiero perderla. Hace el amor como ninguna otra mujer, ella es mi chica y es demasiado buena para mi aunque no es la mejor.

La conocí un lunes y han pasado 73 desde aquel día en que firmé mi contrato de alquiler besándola bajo la luz de una farola que se disfrazó de luna en aquella ocasión. He perdido la cuenta del dinero gastado, de las veces que pretendí dejar de fumar, de los puñetazos recibidos. ¿qué importa apostarlo todo cuanto ya no queda nada más que perder? Sólo mi dignidad y a veces ni eso.

Ella dice amarme tanto como nadie me amó, me conformaría con que me quisiera la mitad de lo que dice. Nadie más que ella me aconseja continuar. Estoy en una mala situación, "has invertido en un mal negocio" me repite el único amigo que permanece invariable. No sé que hacer para cambiar esta vida porque no sé si quiero cambiarla.

No está tan mal esta vida, estoy mejor de lo que nunca he estado, podría estar mejor pero ¿Merece la pena arriesgar? Perder lo que ya tengo por una posibilidad.

No es la mejor mujer pero sigue siendo demasiado buena para mí. O eso dijo mi único amigo con mirada triste antes de irse para no volver.

Escrito por J. Trallero a las 03:21 PM | Comentarios (1)

Mayo 28, 2005

La canción de C.

I.
Quienes le conocían bien - o creían conocerle a fondo - hubieran jurado que era buena persona, los que no le conocían tanto también. Era un hombre ni alto, ni bajo, agradable en el trato, educado, que huía de discusiones y conflictos, el vecino perfecto y el yerno deseado por la mitad de las suegras del país. Había estudiado Ingeniaría Industrial mientras trabajaba como transportista en una empresa del sector del metal -era el conductor de la furgoneta del grupo "Sangre de Satán"- y mantenía la misma novia desde hacía 7 años y la amante número 4 en ese mismo tiempo.

Su padre le había ofrecido insistentemente un puesto en la empresa familiar que él había rehusado cada una de las 19 ocasiones en que su padre había sacado el tema. No quería terminar como su hermano mayor que recién acabada la carrera entró a trabajar eventualmente como subdirector - cosas de ser le hijo del jefe - y llevaba allí ya iba para cinco años, primero por la boda, luego por la hipoteca, ahora por los niños, sutil condena interminable.

Él había creado su propia empresa de importaciones/exportaciones "Gigante Gedeon IE S.L." No le iba ni bien ni mal como empresario, iba tirando, lo justo para pagar la hipoteca del apartamento y las facturas; sin embargo su novia insistía en que aceptara el trabajo que su padre le ofrecía y le planteaba la posibilidad de vivir juntos que él declinaba sonriente alegando la juventud que tenía todavía, que con 27 años ya empezaba a perder.

II.
A nadie, bueno a casi nadie, le sorprendió que un buen día de él sólo quedara humo. Cuentas vacías, el apartamento vendido, el coche con el motor aún caliente en el aparcamiento del aeropuerto y ni rastro de él.

La familia denunció su desaparición a la policía que no encontró ni una pista de su paradero tras innumerables interrogatorios. Su novia se sintió dolida, enfadada, abandonada; lo odió y lo echó de menos. Preguntó a los amigos de él si sabían algo y todos le dijeron que tanto como ella - bueno casi todos, uno jugó a intentar seducirla, echarle un polvo que la ayudase a llevar el "dolor"  de su abandono -; ella siempre sospechó que algo sabían, aunque sabía que nunca se lo dirían. Se equivocaba. Ninguno sabia nada.

Hasta que seis meses más tarde 5 postales con una preciosa playa de Brasil llegaron a la casa de sus cinco amigos. Todas con el mismo escueto mensaje: os invito. Mujeres y caipirinha corren de mi cuenta. C.

Quedaron los cinco en la cervecería aquella misma noche.

Que cabrón
Se lo debe de estar pasando poco bien
Tendríamos que ir
Brasil es muy grande, tío, que no nos da ninguna pista.

Escrito por J. Trallero a las 02:49 PM | Comentarios (1)

Mayo 27, 2005

Vacío

La nausea, el asco, esa sensación de vómito contenido que arde por la garganta hasta casi producir lágrimas. El vacío volcado por los suelos y las paredes.

La repulsión que es imposible repeler, las manías que no hay modo de acallar. Los pútridos sentimientos usados como base en juramentos sin valor. La mitad de lo esperado, ese fétido olor que invade narices y bocas.

La nausea; el hedor que arremete contra el cerebro, la arcada que se lleva todo lo poseído arrancando las paredes del esófago. No son sentimientos; lo más, sensaciones.

Y obviamente no es amor ni de lejos.

Escrito por J. Trallero a las 02:00 PM | Comentarios (2)

Mayo 26, 2005

Mirada a través del cristal

Casi. Tenía un modo de caminar similar y llevaba un abrigo parecido. Pero no era ella. Él miró por decimoséptima vez a través del cristal de la ventana. ¿Por qué iba a pasar por allí? No había ninguna razón para que sí, ni ninguna para que no. Tal vez la vería y tuviese otra oportunidad de recuperarla. Había oído que ahora estaba con otro, pero él se negaba a creer que todo hubiese acabado aunque algunos días dijese que era una zorra, que no merecía la pena, que como no se había dado cuenta de lo poco que valía, de que el se merecía algo mejor; los mismos días que sus amigos le decían que si a todo por no llevarle la contraria, aunque en cuanto se marchaban decían sigue enamorado: como un gilipollas, como un colegial, como un choto, como un idiota y otros comos similares.

Otra que podía haberlo sido, aunque esta era demasiado rubia para ser ella. Mierda. Últimamente la veía en todas partes y por supuesto nunca era ella, un parecido lejano en el mejor de los casos y habitualmente ni tan siquiera eso. A pesar de decir no querer verla ser moría de ganas de verla de nuevo, ni tan siquiera sabía para que. ES posible que quisiese decirle que todavía, a pesar del tiempo transcurrido, no tanto, seguían ahogándolo sentimientos contradictorios y nada claros. Pero no iba a tener la oportunidad de decirle nada porque era más bien improbable - por no decir imposible - que ella pasase por delante de aquella cristalera. Y aunque así fuese aunque pasase era más que probable que lo hiciese acompañada de él; fuera quien fuese y aunque no la quisiese, seguro que no la quería del modo total y loco que él la había querido los últimos dos años. Ella le había dicho adiós tres veces, las mismas tres veces que él entendió un podría ser. Quizás debería comenzar a pensar que le había dicho "nunca más" completamente en serio. Pero a él le parecía improbable aunque no del todo imposible.

Escrito por J. Trallero a las 04:57 PM | Comentarios (0)

Mayo 24, 2005

Uno de tantos finales indómitos

Hay veces que prefiero tenerte lejos a que tus besos me vayan arañando en los labios. Hoy es uno de esos días. Uno de esos días en que una palabra tuya dicha sin pensar puede ser la mecha o el percutor de una catástrofe. Así que será mejor que permanezcamos separados.

Hay veces que prefiero ignorar las palabras que me vas lanzando, las pullas con los que vas adornando un par de instantes sin intención. Porque tú y yo, juntos, somos dos elementos tan compatibles e inestables que todo a nuestro alrededor corre peligro de explotar en cualquier momento. Hay veces que envidio las aburridas parejas normales en las que nunca pasa nada, que preferiría el tedio a la discusión y sin embargo sé que no; que a pesar de nuestro cariño autodestructivo no te cambiaría por nada. Sé que a pesar del posible peligro que corramos el uno al lado de o junto al otro y del daño que nos haremos, que ya nos hemos hecho no cambiará nada, o casi nada.

Hay veces que desearía cambiarlo todo, segundos inestables y confusos, minutos quebrados y aleatorios, en los que quería que todo fuese de otro modo más común pero aparentemente seguro. Menos intenso, pero más eterno, con la caducidad que tiene la perpetuidad en estos tiempos.

Hay veces que es mejor que todo estalle con el letal calor de un final: ira y palabras llenas de excesos y mentiras. Que es mejor que todo rompa por alguna parte - tu o yo -, que todo se hunda porque hace aguas, que todo termine de una vez. Pero sólo a veces.

Escrito por J. Trallero a las 04:07 PM | Comentarios (0)

Mayo 19, 2005

¿Las cartas nacen o se hacen?

Depende. Vaya respuesta más contundente, para salir del paso, que responde sin decir nada. Me explico. Nacen, de pronto, a trompicones o de golpe, de un destello, motivadas por un recuerdo, por una palabra y tienen que ser firmadas y enviadas al instante a su destinatario. Sin embargo, ciertas cartas; habrá quien dirá que las mas importantes, habrá quien será las únicas que ha escrito en su vida, las de amor; esas, para que sean perfectas hay que hacerlas.

Son todas iguales, similares, demasiado parecidas, tanto que es difícil ser original. Lo del poema - propio, prestado o apropiado - como principio -mayoritariamente final - está muy visto y suele salir de una antología de poesía de amor española: Neruda, Bécquer, Cernuda… o de una carta de un antiguo amor, versos reciclados. El resto frases titubeantes con palabras grandilocuentes y siempres subrayados junto a te quieros camuflados en siglas obvias.

Recuerdo a mi amigo poeta, aquel que me enseñó como escribir cartas de amor a mujeres que uno quería - permítete el lujo de ser sincero - y a las que no - dilo todo, deja entrever sin nada decir-. Aquella noche que significó para mi tanto como para ti y es que no puedo apartar de mi recuerdo, tus labios entreabiertos y tus ojos reflejo de aquella negrura en la que me hubiera sumergido sin dudarlo si hubiera… Si hubiera un modo de volverte a ver hoy mañana créeme que…

Básicamente.

Dicho esto supongo que las cartas nacen y son como son, cuando no, no queda más remedio que hacerlas y entonces son simplemente perfectas.

Escrito por J. Trallero a las 12:17 PM | Comentarios (0)

Mayo 18, 2005

¿Crimen pasional?

No fue un crimen pasional; había dejado de sentir pasión por ella en algún momento entre el final de la boda y el principio del viaje de novios. El amor y el aburrimiento se mueven en plazos cortos, algunas veces.

Fue una mezcla de eso mismo, de aburrimiento, desamor y hartazgo; siempre las mismas frases con olor a reproche: No llegues tan tarde, limpia los platos, traeme la compra… que acumuladas los últimos meses que llevaban juntos le cayeron como un jarro de agua fría en el taxi camino del aeropuerto, o tal vez fue antes pero estaba cegado para darse cuenta.

Llegado este punto se planteó sus opciones: Abandonarla en Punta Cana, salir huyendo por piernas o matarla. Y por supuesto optó por la más sencilla. La emborrachó, contrató una puta para aquella noche que le sirviese de coartada y volvió con su "querida" mujercita por el puente sobre la bahía - donde según el guía se acercaban algunas noches los tiburones-. Todo iba según el plan, hasta le pareció ver una aleta rompiendo el agua, hasta que se torció… Se torció el tobillo, perdió el equilibrio con tan mala fortuna que fue él quien cayó al agua comprobando que efectivamente había visto bajo el agua la aleta de un tiburón que se acercó a ver la luna desde la bahía y su mujer llorando sobre el puente, demasiado borracha para hacer nada, para reaccionar.

Escrito por J. Trallero a las 06:28 PM | Comentarios (0)

Mayo 11, 2005

Historias de Bar (IV)

Siempre quise dibujar con trazo perfecto, tocar la guitarra lo suficientemente bien como para enamorar a media docena de mujeres tan guapas que se merecieran una canción; y dejarme llevar a una vida de desenfreno y copas pasadas las tres de la mañana. Pero en esta vida sólo se consiguen botellas baratas; los dibujos, la guitarra y las mujeres suponen más trabajo. Así que opte por buscarme un bar donde necesitaran un borracho a jornada completa. Tardé en encontrarlo casi un año, pero luego acodé barra, cerca del rincón hasta convertirlo en mi casa. Hace ya de eso media vida, durante este tiempo me casé, tuve dos hijos que no me reconocen como padre y mi mujer me abandonó; o simplemente nunca volví a casa del bar. A saber.

- Venga Marcial ponme la cerveza de las 12 ¡coño!.

Escrito por J. Trallero a las 11:48 AM | Comentarios (1)

Mayo 04, 2005

Sin adiós

Se negó a decirle adiós. No quería que ella pensara que le importaba más de lo oportuno. Y había resultado ciertamente inoportuno el modo en que se había ido colando en su casa, retrasando la hora de la ida, quedándose a dormir una noche tras otra noche con promesa callada de revolcón diario. Y esa es una oferta que él ni casi nadie en su sano juicio que viera lo seductora que resultaba en ropa interior, podría rechazar.

Dudó si poner tierra y mar de por medio aceptando un trabajo en las Canarias, o las Caimán o algo así, o dejarse de cobardías y de tiempos muertos y plantarle cara y con sólo dos palabras "Vete ya" cerrar un capítulo, o capitulillo, que ya duraba demasiado. Y así estaba ahora viéndola salir con su maleta por la puerta de casa sin tan siquiera decirle adiós… no fuera a ser que no marchara.

Escrito por J. Trallero a las 09:31 AM | Comentarios (0)

Mayo 01, 2005

Me perseguía

Tío, te juro que me perseguía. Estuve allí un fin de semana y me la encontraba en los lugares más insospechados, mirándome. Cuando la miraba se hacía la despistada.

No, no exagero. Además estaba buena. En eso tampoco exagero… No sé, tal vez la vi 8 o 9 veces.

Escrito por J. Trallero a las 12:05 PM | Comentarios (0)

Marzo 22, 2005

Circunstancias

Su novio confiaba en ella y llevaban tanto tiempo juntos que era casi imposible que algo fuese mal, pero las cosas tienden a peor, lo mires por donde lo mires. Posiblemente su novio no opinase igual que yo, pero claro es fácil tener buena opinión de algo/alguien cuando uno permanece en la ignorancia y no se quiere imaginar lo peor. Por que como va el a creer que los viajes de empresa no son más que días con su amante, porque cosas que pasan y clichés que se repiten, ella tiene un amante que resulta ser su jefe; como va él a imaginar como son las cosas cuando ella es la misma ella que siempre fue, más que nada porque su jefe no va a dejar a su mujer y ella no es quien de estar sola, por lo que pueda pasar.

Un desliz lo tiene cualquiera y el amor y el deseo se confunden con frecuencia, estoy seguro de que yo la disculpo más que ciertas hipócritas mujeres que ven con claridad que el jefe es un cabrón por lo que le hace a su esposa aunque forman con los labios la palabra "puta" cuando la miran de reojo.

Tal vez no sea más que el reflejo del miedo a que sus propios maridos tengan una historia similar o parecida con una chica tan linda como ella que trabaje para ellos.

Creo que ya he oído esta historia o una similar en alguna ocasión, y sin entrar a hacer juicios que no es mi estilo me suena demasiado para pensar que es original y para no intuir el final triste y doloroso que sea avecina para ella, que no se porque me da que va a ser la peor parada en estas circunstancias.

Escrito por J. Trallero a las 10:31 AM | Comentarios (0)

Marzo 18, 2005

Monotema

Escribía versos de noche porque no le quedaba otra hora para escribir y ¿por que no? En cuanto comenzaba a escribir algo en un folio invariablemente y sin medir le salían unos sonetos perfectos en métrica y rima. Quizás se le podía echar en cara que resultaba un poco monotematico: Amor, amor, amor... para ser mas concretos Marga, Marga, Marga... francamente me entraban ganas de vomitar cada vez que leia un nuevo soneto titulado tambien invariablemente Soneto a Marga numero... y esta ultima parte si que variaba hasta alcanzar la nada despreciable cifra de 485, uno diaria casi. Todo un esfuerzo de ¿amor? si, es posible si creyese en amores eternos. Aunque quizas fuese una mera costumbre...

Escrito por J. Trallero a las 01:45 PM | Comentarios (0)

Marzo 07, 2005

Subtítulos para una historia

Se miraron a los ojos y obviamente no se dijeron nada.

Por qué entonces se dijeron que si, más bien porque nadie les dijo que se dijeran que no.. y algo había que decir.

La culpa la tuvieron las terceras personas que subtitularon aquella historia.

Escrito por J. Trallero a las 11:12 AM | Comentarios (1)

Marzo 04, 2005

Hartazgos y harturas #3

Estoy harto de mis propios hartazgos hasta la saciedad. Harto de enemigos que no cambian, que no dan la talla en el cara a cara. Harto de no encontrar un trabajo que me haga millonario, o que me desahogue algunas facturas y deudas más. Estoy harto de las indirectas y jugueteos de aquella chica a la que daría un revolcón y medio. Harto de difusas excusas, tiempos malditos y camareras despistadas. Harto de cambiar de marcha, de emborracharme con whisky sin agua de seltz. Harto de la chica, otra distinta que pasa dos veces ante el cristal, aunque habrá seguramente una tercera para hacerse notar, sabe que no está del todo mal aunque definitivamente no acaba de ser mi tipo.

Estoy harto de dar los mismos tópicos consejos de desamor a aquellos amigos/as que consideran que la primavera es el mejor momento para romper con el pasado – o alguien lo consideró por ellos-; harto de amores eternos ni tan amores ni tan eternos, harto de errores recurrentes, que volverán no hay duda. Harto de escuchar por octava vez la misma borrachera que no tuvo gracia cuando fue contada por vez primera. Harto de las largas esperas que –casi- nunca merecen la pena. Harto de estar harto de mi mismo por no acabar de hartarme de una vez.

Estoy harto de ver películas subtituladas, harto de bares repletos de gente desconocida, harto de que ignores mis conversaciones, harto de opiniones que me tocan las pelotas; harto de harto de estar harto, como siempre.

Escrito por J. Trallero a las 03:44 PM | Comentarios (0)

Febrero 24, 2005

Carta de seudo amor

Le puse un comienzo de esos que arañan el tópico y no nombré tu nombre hasta la línea sexta casi bajo la línea de flotación. No me preguntes el meollo o el relleno, ahí fue donde fui más yo, donde dibujé con tinta y sinceridad todo lo que aunque quizá no debería decir, pues dije.

Y para acabar solo un "posiblemente" disfrazado de adiós con un par de posdatas que dejen buen sabor de boca.

No sé si pretendía impresionarte o que cayeras a mis pies.
No sé si quería demostrarme a mi mismo que escribo cartas de pseudoamor con la misma efectividad de siempre.
No sé si es que no se no lo que quiero ni lo que pretendo.
No sé si es que la costumbre de ametrallar cartas aún surge algunas quincenas con fuerza inusitada.

No se si tiene algún sentido tanta carta que nunca enviare a ninguna mujer de esas que no se quieren lo suficiente aunque merezcan unos centímetros de deseo.

Escrito por J. Trallero a las 10:57 AM | Comentarios (3)

Febrero 02, 2005

Ruptura

(Historia apócrifa #3)

El amor se entremezcla con el deseo en ocasiones, y otras veces no es sencillo distinguir que es que, y otras da lo mismo…

Tal vez aquella fuese una de aquellas ocasiones, ya saben, chico conoce chica, ambos se gustan, buscan un lugar discreto: en tu casa o en la mía… y no pasan de la pared de la entrada porque la ruptura se produce antes de lo previsto.

¿Nadie le advirtió a él que una erección no es lo más recomendable después de ser operado de fimosis? Pues la chica estaba tan buena, o el tan hambriento que nunca se sabe, que a él le saltaron los puntos y todo se llenó de sangre. Me lo contaron y me lo creo porque conozco a quien me lo contó – que además fue ella, esa ella- que si no pensaría que me estaba tomando el pelo.

Así que la noche de pasión se convirtió en noche en urgencias tras un vendaje de emergencia, seguro que no era el modo en que el pensaba que ella lo sujetara por según que parte.

Escrito por J. Trallero a las 05:59 PM | Comentarios (1)

Enero 18, 2005

Poeta o caballero...

El tipo creía que era un poeta, que sus cartas de amor, inconexa amalgama de diálogos de películas, trozos de poemas y adverbios en exceso derretían a cuanta mujer las leía.

Pero sus cartas, demasiados folios, demasiado vocabulario en desuso y mal usado - dije ya que demasiados adverbios - eran un ladrillo, un coñazo, un tostón. No era tan poeta, ni tan caballero, ni tan culto, ni tan irresistible; pero siempre hay una chica ni tan impresionante que se deja impresionar.

El resto no da ni para un cuento y menos con final feliz, la vida real no hace buenas migas con la ficción o la fantasía. Hay divorcios perpetuos, ruletas que nunca ganan, más mus ciegos de los deseados. That´s life.

El tipo creía que era un poeta cuando la vida le había mostrado que no quedaba poesía en su vida y le faltaba talento para inspirarse en las desgracias. Cuando a uno las desgracias sólo le dan para llorar es un llorón y no un poeta. No es un juicio duro, es que siempre adoré los personajes secundarios con estilo y "savoir faire" y el tipo seguía pensando que protagonizaba su propia vida y a ratos ni eso. Tan importante como la entereza es saber caer, o planear, o sonreir.

Aunque el tipo creía que era un poeta y lo más triste es que ni siquiera era un buen perdedor aunque lo hubiera perdido todo. Ironía cruel.

Escrito por J. Trallero a las 05:26 PM | Comentarios (0)

Diciembre 31, 2004

De amores y soledades

Deja que tu soledad sea mi compañía, deja que mi soledad se disfrace de amor…
y queramonos como si estuviésemos enamorados.

¿Soy idiota por no creerme casi nada de esa historia de amor tópica y repetitiva? No te aburriré contándote los detalles, pero a mi me suena a confluencia de soledades, que no es lo mismo que el amor ni de lejos. Vale, vale. No me vengas ahora con que el roce hace el cariño, el roce produce quemazón o placer… según lo plantees.

Esa si que es buena ¿Qué el amor acaba por llegar? Y una leche, lo que llega es la costumbre, pronto, la policía, siempre tarde, y las cartas del banco en su justo día incómodo, tan funcional. Eso no es amor, no me jodas Ana ¿Realmente querrías estar con alguien que está contigo porque no tiene nadie con quien estar?

Escrito por J. Trallero a las 03:37 PM | Comentarios (3)

Diciembre 30, 2004

Obviedades

Navego por páginas personales de pseudoescritores, pseudomúsicos y pseudopoetas y me parecen malísimas sus creaciones. Supongo que a alguna gente le pasará lo mismo en esta página y es comprensible. Nunca llueve a gusto de todos y estas cosas acaban siendo cuestión de opinion.

Pero al menos les diré que no pretendo ganar un nobel, ni siquiera ir de escritor alternativo.

Ya saben, se aceptan donaciones para hacerme callar.

Escrito por J. Trallero a las 01:21 PM | Comentarios (0)

Diciembre 20, 2004

Para un diario que Amador nunca escribio

Ni siquiera le preguntaron si quería protagonizar su propia vida. Lo cual fue a ojos vistas un error de reparto. Amador nació para secundario y porque no le quedo más remedio: un par de chistes, un cuarteto de escenas, una frase brillante y vía. Un tipo así no necesitaba D.N.I. ni lugar de nacimiento.

Así le fue como le fue, tenía ambas cosas además de otras muchas superfluas para un tipo de su talla. Sólo le quedaba una opción que fue la que surgió sin pensar… Arruinó su vida sin pretenderlo pero sabiendo también que no podía hacer otra cosa. Una pena que me falte paciencia y ganas para contar su vida, podría resultar una biografía interesante.

Escrito por J. Trallero a las 01:03 PM | Comentarios (0)

Diciembre 17, 2004

Historias bonitas

Uno escribe según su estado de ánimo, me han "acusado", y dicho que sólo escribo historias tristes, o de desamores, o de odios… Y es casi cierto. Aunque algunas veces escribo historias de amor, pero todas, hasta esas, tienen una cara amarga. Pero… siempre hay un pero que utilizar como defensa propia. Por que? Porque en la vida real – la que casi nunca sale en los cuentos ni en las edulcoradas películas americanas – cada cara tiene su cruz y los amores eternos son una excepción, y más en estos tiempos.

Uno escribe según su estado de animo y a mime dicen más ciertas tristezas propias o ajenas que varias alegrías. Y las historias bonitas son igual de parciales y poco originales que las otras… Porque al fin y al cabo cada historia ya fue escrita con anterioridad, todo depende de estilo, la gracia, el equipaje vital de quien la cuente y le otorgue su toque subjetivo.

Porque por más objetivos que seamos todos tendemos a la subjetividad. Viendo algo, no todos interpretamos lo mismo y al escribir sucede lo mismo. Aunque por mucha historia "triste" que escriba mi vida también está plagada de pequeñas alegrías – algunas con el nombre de una mujer concreta – y pequeños triunfos y buenos momentos que poder atesorar para los malos tiempos. Que tampoco es plan agobiarse cuando las cosas vienen mal dadas hasta caer en la depresión profunda; como tampoco quiero dejarme llevar al tonto optimismo sistemático. Hay un tiempo para cada cosa y hay tiempo para todo, si se aprovecha antes de que se acabe.

Subjetividades mías.
Relatividades en definitiva.

Escrito por J. Trallero a las 01:52 PM | Comentarios (13)

Diciembre 15, 2004

Lisboa - Apuntes de ciudades #2

Ni llovió un solo día ni la niebla la cubrió hasta trasladarla a esa dimensión entre sueño y realidad, lo cual no ofreció la mejor cara de la ciudad, se dice que Lisboa hay que verla a caballo entre la helada y la cortina lluviosa, para que a través del gris surja su melancólica belleza de ciudad costera.

A pesar de esos inconvenientes menores callejeé la Alfama y el Bairro Alto hasta casi dolerme los pies.

Escrito por J. Trallero a las 10:57 PM | Comentarios (0)

Diciembre 14, 2004

Somenights

Confesiones que nunca estás demasiado borracho para olvidar al día siguiente. (No te arrepientas de lo dicho - no es necesario). Mails que olvidas haber escrito, cosas que es mejor no decir. Oculto y callo secretos que ni tanto lo son ni tanto importan,

Porque los secretos más secretos son los que más se cuentan, entre la cuarta y décima copa, para que el posterior olvido de vapores etílicos los difuminen como niebla. No me pidas que me arrepienta porque lo que dije y tu pensaste.

Noches evaporadas que sumar a la cuenta de noches perdidas, noches estrelladas que se duplican en si mismas, hasta no terminar hasta que es tan tarde que es casi temprano.

Escrito por J. Trallero a las 03:55 PM | Comentarios (0)

Somenights

Confesiones que nunca estás demasiado borracho para olvidar al día siguiente. (No te arrepientas de lo dicho - no es necesario). Mails que olvidas haber escrito, cosas que es mejor no decir. Oculto y callo secretos que ni tanto lo son ni tanto importan,

Porque los secretos más secretos son los que más se cuentan, entre la cuarta y décima copa, para que el posterior olvido de vapores etílicos los difuminen como niebla. No me pidas que me arrepienta porque lo que dije y tu pensaste.

Noches evaporadas que sumar a la cuenta de noches perdidas, noches estrelladas que se duplican en si mismas, hasta no terminar hasta que es tan tarde que es casi temprano.

Escrito por J. Trallero a las 03:55 PM | Comentarios (0)

Diciembre 08, 2004

Un mínimo de orgullo

Como padre no le gustaba ver a su hijo lamentarse como una nena. Como padre lamentaba que aquella chica que su hijo calificaba como la "mujer de su vida" - que sabría el chaval de mujeres y de vidas - le hubiera plantado, aunque tenía bastante claro lo que habría hecho él en lugar de su hijo. Como padre no le gustaba ver a su hijo atormentarse por una remota posibilidad que era más bien una imposibilidad. Como padre no entendía que su hijo no tuviera un mínimo de orgullo y no supiera tomarse ciertas cosas "como un hombre" ¡Que cojones! ¿Acaso él no le había enseñado nada? ¿A quien salía? Tampoco a su madre desde luego. Ella tampoco entendía la actitud de su hijo por más que ambos se esforzaban en comprenderlo. ¿Para que esperar por algo que nunca sucederá?

Aunque queda el consuelo de saber que el tiempo cura todas las heridas, todas, hasta las que parecen mortales.

Escrito por J. Trallero a las 01:13 PM | Comentarios (0)

Diciembre 01, 2004

Carta Encontrada

Querida Ana:

¿Cuánto hace que no nos vemos? Un año o quizás más, tengo tu última imagen grabada: de pie en el anden nº 4. Estuve a punto de tirarme del tren en marcha, pero ya ves, no lo hice y todavía no he encontrado el momento de volver. Ni casi el de llamarte por teléfono, el de escribirte una carta ni digamos; quizás si tuvieras e-mail pero todavía no te has modernizado tanto.

Todo cambia, cambian nuestras vidas, condenadas a transcurrir por caminos paralelos y van cambiando los sentimientos que tal vez hubieran podido unirnos pero el tiempo y las circunstancias se fueron ocupando de que no fuera así. Ojalá…


Hasta aquí llegaba la carta, el resto estaba borroso por la lluvia. Mi curiosidad no pude más que para adivinar que la carta la firmaba Tal vez Andres, tal vez Alvaro… sólo la A de la firma era clara. Ojalá hubiera podido enviarle la carta a Ana pero lamentablemente sólo su nombre, ni un asomo de dirección.

Quien sabe a lo mejor hubiera sigo uno de esos comienzos de película - que tan poco me gustan por otra parte-, pero hay veces que el amor -si esto era amor- no tiene la oportunidad necesaria. Así son las cosas.

Escrito por J. Trallero a las 04:47 PM | Comentarios (0)

Noviembre 30, 2004

Historias de Bar (III)

1.
Se van apagando las buenas ideas y hay que recurrir a copiar dándole un poco de colorido. A intentar que las frases no suenen como las de siempre aunque tampoco parezcan escritas por otro tipo con más talento del que tengo.

Decidí inventarme un alter ego al que poder enseñarle algo.

Me senté a una mesa en el bar Azul, desplegué el portátil y tecleé una página que lejos de ser preciosa resulto una basura. Así que fue directa a la papelera de reciclaje - que reciclar no recicla casi nada -.

2.
Permaneció de pie. Dudando. Detuve el bolígrafo. La observé. Creí que la conocía de algo. Me equivocaba. Yo tenía un café sin terminar sobre la mesa. Ella pidió una coca-cola y una tapa de tortilla. La miré unos segundos. Ojeaba sin leerlo un periódico. Yo tomaba notas. Supongo que me habrá olvidado, si acaso se fijo en mi. Yo si me fije en ella pero no puedo recordarla con claridad, estoy casi seguro de que la veo más hermosa de lo que era en realidad.

3.
Divagaba, sentado en una mesa del Bar Azul frente a P, sobre mujeres, amores y olvidos más propios que ajenos. P duda entre el noctambulismo y el conformismo cuando/si encuentra la mujer en cuestión o se cansa de tanto bajar de noche. P no es un filósofo, yo tampoco, sólo esos tontos instantes tras la quinta copa en que uno pretende comprender a las mujeres al primer vistazo. P es uno de esos amigos de cuando uno era casi niño que todavía me soportan y son soportados por el menda. Demasiados secretos y demasiadas noches a medias, los ingredientes de cualquier amistad que se precie.

Escrito por J. Trallero a las 04:01 PM | Comentarios (0)

Noviembre 23, 2004

Paralelos

Ella era todo cuanto el quería querer. Ella siempre quiso más de lo que nunca tuvo. Estaban condenados a no entenderse. Y así fue.

Ella era la delicia que todos querían tener en su cama, y él no era por supuesto una excepción. El problema es que ella estuvo en la cama de quien le apeteció, pero no en la de él. Obviamente su historia no la escribió ningún testigo presencial.

Él era un tipo sin imaginación a ella le gustaba que le contaran cuentos para dormir y le susurraran palabras procaces en medio de un revolcón salvaje. Él era tranquilo y hogareño, ella vivía en los bares y discotecas. Jamás se encontraron frente a frente. Si acaso de espaldas en un corto viaje en autobús. Él marchando y ella llegando.

Escrito por J. Trallero a las 03:35 PM | Comentarios (2)

Noviembre 18, 2004

En busca y captura

Se busca personaje de cuento con aspiraciones de novela, responde al nombre de Emilio, aunque a lo mejor no responde porque es muy suyo y el bautizo con ese nombre fue la razón que le llevó a huir. O a lo mejor fue que me empeñé en enamorarlo de Sofía y el estaba empeñado en que fuese de Vanesa. O a lo mejor que el quería ser director de una empresa y yo lo puse de mozo de almacén en una frutería. El tiene aspiraciones de rico y yo pretendía que fuese un perdedor. Por esa sarta de desacuerdos abandonó sin dejar una nota siquiera de suicidio y ahora lo busco para hacérselo pasar un poco peor de lo que estaba previsto, por no acomodarse a mis gustos narrativos. Se gratificará cualquier noticia sobre su paradero.

Escrito por J. Trallero a las 11:47 AM | Comentarios (1)

Noviembre 17, 2004

Pero tú no la olvidas

Yo me acuerdo de ella pero tú no la olvidas. Esa es la pequeña diferencia. Recuerdo su nombre, como era; la vi no hace mucho. Pero tú sigues obsesionado con su recuerdo de un modo u otro. A pesar del tiempo y del resto de mujeres que pasaron por tu vida. A pesar de que te jactas de estar por encima de ciertos sentimientos que no admites haber sentido, aunque otros días alardees de amar más que nadie y de un modo en el que nadie amó jamás.

Por supuesto que me acuerdo de ella que no se parece en nada a lo que tú de ella cuentas. Ni era tan fría, ni tan posesiva, ni tan imperfecta; confundes tiempo y mujeres o prefieres ocultarte a ti mismo tras pequeños destellos que no llegan a ser mentira aunque tampoco puedan presumir de ser verdades completas. Por supuesto que me acuerdo de ella, de sus ojos de seda y de su boca para la que nunca encontré el adjetivo, quizás por ser una boca normal y corriente o quizás por no haberla probado. De cualquier modo me da igual, yo sólo me acuerdo de ella de vez en cuando cuando hablamos de los viejos tiempos - que gracias a Dios no volverán - eres tú el que no eres capaz de desterrarla, de arrancarla de tu mente casi a cada instante. o al menos después de la cuarta copa.

Por supuesto que me acuerdo de ella, todos nos acordamos, tú evitas que podamos olvidarla, aunque últimamente apenas surge en nuestras conversaciones, tal vez por que hace tiempo que no te vemos. O tal vez no. Tal vez porque ahora hablamos de otras mujeres.

Escrito por J. Trallero a las 07:44 PM | Comentarios (4)

Noviembre 09, 2004

Paris de postal

Ahora que tengo algo más que un Paris de postal, aunque tengo más postales de Paris que nunca, aunque guardo recuerdos cansados de patear Paris de cabo a rabo. Una fugaz mirada a Angelina Jolie, juro que la vi en las Tullerias aunque os cueste creerlo -lástima no tener la cámara a mano-.

Me gusto Paris, los tópicos y lo desconocido: las librerías de Paris, los callejones, el Sena con cada uno de sus puentes, la Defense, por supuesto el louvre - que buena esta la venus de milo-... y demas...

Aún acumulo cansancio pero volveré sobre el tema

Escrito por J. Trallero a las 12:25 AM | Comentarios (0)

Octubre 12, 2004

Ni por esas

Cuando parece que todo va a terminar, nada es como parece y nada acaba con tanta facilidad o como uno espera.

Asi que todo queda en manos de una ella que no sabe si ir o volver a caer por la misma pendiente que no lo es tanto. Todo sucede lo bastante a menudo para ser casi un tópico. Pero como ya he dicho, ni por esas.

Desenfundé un par de buenos consejos que son para ser ignorados y encomendé a la virgen de las buenas intenciones que ya no es virgen la salvacion del alma de mi amigo. Y a por todas y a ver que pasa.

Porque lo cantado tiene esas cosas, que a veces sale por peteneras.

(Borrador con posterior continuación si me coje con ganas)

Escrito por J. Trallero a las 02:26 PM | Comentarios (0)

Septiembre 10, 2004

Tres historias cortas más

(demasiado cortas tal vez)


Tenía depiladas las piernas, las axilas, y el cerebro de ideas que yo supiera. Mis amigos aventuraban teorías más atrevidas que tal vez contuviesen más verdad de la que estuve dispuesto a admitir aunque fuese como si me arrancasen las uñas de los pies…

No quiero recordar tu nombre aunque no puedo evitar soñar contigo sueños de tres rombos (o más), no puedo olvidar tu nombre ni el olor de tu cuerpo desenredado y sudoroso.

Ojalá escribiera con tiralíneas. Pero escribo a destajo, en mesas de bares, apoyado sobre el volante, sobre mi mano, en cualquier pared no rugosa, pero luego todo me parece intragable leído horas más tarde.

Escrito por J. Trallero a las 10:50 AM | Comentarios (0)

Agosto 05, 2004

Grabar un cd

Reuerdo cuando grabar una cinta para alguien, era un ejercicio de paciencia, de escuchar, de jugar con las teclas del radio cassete y de esperar canción a canción a que estuviera terminado.

No añoro aquellos tiempos, grabar un cd, lleva una quinta parte de aquel tiempo y causa el mismo efecto en la chica en cuestión. Aunque tal vez si que añoro un poco aquellos tiempos, pero no demasiado.

Escrito por J. Trallero a las 02:15 AM | Comentarios (0)

Julio 02, 2004

Jentelmán

Juan Marcos era un jentelmán, que es algo así como un madelman pero con más “jentel” que debe ser la elegancia que aqueste destilaba por dos costados. Elegancia y saber hacer –savoir faire-…
Juan Marcos sabía hacer huevos con bacon, unos petas cojonudos bien liados y consistentes y combinaba como nadie las camisetas con tres vaqueros que tenía –negro deshilachado, azul agujereado y “el vaquero” viejo, gastado y tan cómodo que era como su segunda piel- y a los que su vieja se las tenía jurada.
-¡Un día de estos voy a tirar con ellos! que vas vestido que dicen siempre las vecinas en la tienda que pareces un drogadicto; que se creen que no me entero, pues sí, y lo peor es que tiene su parte de razón. Juan Marcos –sólo las madres utilizan los dos nombres de uno, los colegas lo llamábamos Juan para abreviar- , tendrías que empezar a vestir conforme a tu edad que ya tienes 28 años, fíjate que arreglado va siempre Agustín el novio de tu prima.
-Mamá, Agustín es un pijo y además es gilipollas, yo soy… un jentelmán

Así remarcando la J y el acento final. Su madre se quedó pensando si Juan Marcos la estaba vacilando, pero se lo tomó bien. Como todas las madres que se precien se toman las discusiones con sus hijos. Y aplazó la condena futura “e irán a la basura como que me llamo Ursula” de los tres vaqueros de su hijo. Juan Marcos. El Jentelmán.

Escrito por J. Trallero a las 10:04 AM | Comentarios (1)

Junio 27, 2004

De la risa al llanto

Todavía no sé si reír o llorar, es lo que tienen ciertas presuntas tragedias que luego no pasan de tragicomedias, es lo que tienen ciertas mujeres que más que de bandera de banderín, con más esquinas que un campo de fútbol –cuentan todas las líneas de cal?- y más dobleces que uno de esos pañuelos de día del padre sin estrenar.

Resumiendo para terminar cuanto antes, ya que hay historias que te pongas como te pongas no dan más que para un resumen; cornudo y consentido por presuponerle la misma buena fe que tú tienes. Tú tragándote excusas dignas de telenovela y ella tragando… En fin, que más quieres que te diga? Jódete, por tonto. Sí, le puede pasar a cualquiera, también a mi por supuesto, pero al final todo acaba siendo cuestión de cómo te tomes las cosas, y yo nunca lloraría por una mujer así. Si me sonrío con las “desgracias” ajenas, que remedio queda que reírse con las propias.

Escrito por J. Trallero a las 02:03 AM | Comentarios (2)

Junio 07, 2004

Pic-Nic

- ¿Que hacemos aqui?

- Es tan buen lugar como cualquier otro

- Has traido la comida?

- No, pero he traido tus balas..

- Mis balas? dejate de coña...

Bang bang ...
y guardó la pistola en la funda bajo el brazo izdo.

Escrito por J. Trallero a las 10:00 PM | Comentarios (3)

Mayo 20, 2004

Noche tan extensa

Es una de esas noches nerviosas. Todo va demasiado lento, demasiado despacio para que se haga tarde. Como si se hubiesen detenido las agujas que calientan mi cuerpo tan lentamente, recreándose en las largas heridas durante minutos que se alargan demasiados segundos.

Es una de esas noches en que yo estoy inquieto, mi gato está inquieto, las velas relampaguean inquietas y la luna parece haber dejado de crecer. El teléfono está callado. Como casi siempre. Aunque no llueve. No se me ocurre ningún verso con que empezar, ni con que poner punto y final. No tengo tampoco nada que ocultar ni ninguna canción que cantar.

Es una de esas noches que se parecen a algunas y no se parecen a otras noches que fueron dignas de mención, o de canción, o de un rato, o de un pensamiento, o de una idea, o de una lágrima aplastada y de los mejores deseos. Nada que ver con todo eso, nada que ver con nada más. Preferiría que todo fuese como yo quiero aunque las cosas nunca salen así, entonces preferiría estar completamente equivocado.

Es una de esas noches que resultan demasiado largas para ser dormidas y se eternizan segundo a segundo; que sea atan a una almohada como lija en la oreja. Aunque no llueve oigo ruidos de agua, aunque no duermo tampoco soy consciente de todo el tiempo.

Quisiera consumir esta noche en tres segundos que fuesen horas pensando en ti, pero nada es como necesito, nada es como debe ser. Temo que mis sueños se transformen en pesadillas que nos alejen.

Aquella mujer de sueño.

Escrito por J. Trallero a las 07:41 PM | Comentarios (0)

Mayo 06, 2004

Ración de Cuentos cortos

Segundo intento
No pude hacer nada por evitarlo, tampoco lo hubiera hecho posiblemente. Ella estaba buena, muy buena incluso y yo siempre me consideré un tipo inteligente aunque los demás me consideraran un estúpido siendo benevolentes. Así que como era de esperar ella se fue con otro.

Mi señora madre
Esta señora es mi madre… ehhh … mamá… es guapa mi madre ¿verdad? – Le dijo a su amigo con voz aguardentosa mientras este se quedaba con la mano en el aire, con la intención de saludarla congelada. Ella ya se estaba yendo.

Tal vez lo fuera pero no puso cara de reconocer a su hijo.


Reflexión 62.071
Hay historias verdaderas que son tan inexplicables que no parecen verdad, pero te juro que lo son.

Escrito por J. Trallero a las 11:27 PM | Comentarios (0)

Aún más Blues en Azules

Hay azules pedantes, azules obsesivos, azules concreto, azules olvido; azul jeans, azul iris, azul cielo, azul océano. Demasiados azules que asolan con sensaciones y sentimientos que no terminan aunque parezcan haberse gastado haberse dormido/adormilado durante milenios.

Hay azules caricia, azules somnífero, azules incógnito, azules aguacero; azul agonía, azul momento, azul tristeza, azul desidia. He escrito demasiados blues sin música pero colmados, repletos de matices de azul, de toneladas de tristezas de las que, a veces, reniego. Pero no olvido ni a mi amigo-poeta que me enerva y desespera, ni a mi amigo el bluesman aquel que hace tiempo que no veo.

Tantos azules que pueblan sentimientos, ideas, sueños y canciones. Hay azules agobiantes como días enteros eternos de lluvia y hay azules alegres que de tan hermosos duelen a los ojos. De cualquier modo amenazo, bolígrafo en mano y sin guitarra, como siempre, con más adjetivos, palabras, verbos y nexos separativos teñidos de azules diversos; volver de nuevo a improvisar las imaginadas notas enamoradas, valientes, apócrifas, legendarias, atónitas, imprevisibles y esperables...

de un "Blues in blue"

Escrito por J. Trallero a las 02:28 PM | Comentarios (0)

Abril 20, 2004

En la línea

No comparto contigo ni la mitad de lo que quisiera ni tanto como pretendo. Sólo aporto un par de sonrisas cínicas que bordan palabras descreídas y la cuarta parte de una botella que nunca llegamos a vaciar a medias. El terror de quedar atrapado por una mirada sincera; nunca significa tanto tiempo como un siempre que dure más de 10 minutos. Es demasiado irregular este sube y baja de melancolia.

Musicas que no convencen por más que se parezcan a las de anteriores discos de tipos que decían ser los mismos, aunque han cambiado demasiado. Justo al contrario de ciertas personas que ojalá mereciesen una segunda oportunidad. Y yo tan particular como es costumbre, raro que dirian algunos, y tú jugando con la misma baraja marcada de hace años, haciendo trampas a un destino hijoputa y más marrullero que tu mismo.

En tu línea, en mi línea; ni paralelas, ni perpendiculares, supongo que se encontraran en un punto lejano.

Escrito por J. Trallero a las 12:30 AM | Comentarios (0)

Abril 19, 2004

Noelia

Conducía por la autovía, esta misma mañana, y en uno de esos cedes que grabas casi sin darte cuenta apareció una vieja canción. Noelia de Nino Bravo, vale cualquiera puede cuestionar mi gusto musical, pero no es por eso por lo importa, importa porque recordé a una chica que llevaba años sin recordar. Por supuesto se llamaba Noelia, por supuesto hace tiempo que no he vuelto a verla, por supuesto no sé que será de Noelia, sin embargo, ni estuve enamorado de ella, ni la espero.

Aunque era una chica mona, tal vez incluso guapa; que perseguía a cierto amigo mio, que huyó o se hizo de rogar, o la esquivo, o tanto da.

Aunque esa cacnción que nada tiene que ver con ella, sólo su mismo nombre en común me la recuerde de tarde en tarde, o de mañana en mañana.

Escrito por J. Trallero a las 02:23 PM | Comentarios (2)

Abril 15, 2004

Duelo al sol

Ni dejamos llegar el mediodía. 5 balas y un hueco donde apoyar el percutor, no vaya a ser que nos volemos la pierna en una sacudida del caballo; con un disparo basta, no es necesario una lluvia de balas si has apuntado bien el primer tiro.

Escrito por J. Trallero a las 02:49 PM | Comentarios (0)

Abril 11, 2004

número desconocido

No le sonaba de nada el número que apareció en la pantalla del móvil. Por supuesto no contestó la llamada no fueran a ser malas noticias.

Escrito por J. Trallero a las 02:49 PM | Comentarios (1)

Abril 09, 2004

Jamona


Dirán de mi que no soy romántico. ¿Qué no soy romántico? La invité a cenar, le escribí cuatro cartas repletas de poesía de esa que no rima y que es la única por otra parte que se componer. Pero nuestra historia no acabó de parecerse en nada a ningún amor de novela o de película. Y conste que ella era una jamona; lo siento si resulta ordinario pero es lo que era, una jamona, de esas que roban a mano armada miradas por la calle. Vamos, que estaba como un queso, tanto que hasta olía a charcutería y ahí, justamente ahí radicaba el problema. ¿Cómo ponerse cariñoso con una chica que huele a mortadela? ¿Cómo plantearse besar a una loncha de chopped?

Todo tiene su explicación por supuesto; le venía de familia. Del negocio familiar “Carnicería & Charcutería La Vaquita Feliz”. Ella pasaba por allí y el olor se le pegaba al perfume o a lo mejor era fijación mía pero juro que aquella chica olía a fiambre recién loncheado.

Decía mi amigo Vito con su sarcasmo habitual: - Mujeres que huelen a caramelo, a césped recién cortado, a flores, a sudor, a bacalao, a noche, a alcohol… pero te juro, tío que a charcutería, ¡ninguna! Al menos todavía. – Decía riéndose a carcajadas.

Tal vez sea cierto que no soy un romántico, tal vez por eso le dije que sería mejor olvidarlo, dejar de vernos, de besarnos aquel Jueves 13 de Febrero víspera de un S Valentín en que nunca creí.

Escrito por J. Trallero a las 02:13 PM | Comentarios (2)

Abril 06, 2004

excéntrico

Era un excéntrico, que no es más que un loco con dinero, con mucho dinero, podrido de dinero; decían de él que era "encantadoramente excéntrico". Sólo estaba loco, como un cabra.

Escrito por J. Trallero a las 03:05 PM | Comentarios (0)

Abril 05, 2004

Casi como un cuento

Soy incapaz de escribir un cuento de principes azul cobalto intenso y princesas que esperan por un beso que las lleve al altar. sin embargo, había una vez...

en un país ni tan lejano ni tan pais, una chica ni guapa ni fea, ni alta ni baja, ni gorda ni delgada; soñaba desde que era niña con un príncipe alto, guapo y vestido de azul como los protagonistas de los cuentos que le contaba su abuela.

La chica esperaba y esperaba mientras trabajaba limpiando oficinas en un edificio del centro de la ciudad. Y como ya se sabe que raramente los príncipes se tratan con chicas de la limpieza, sucedió que ella se enamoró del encargado de mantenimiento de los ascensores, que llevaba mono azul y tenía unos ojos igual de azules, o más. Ambos se miraron y se remiraron. Vamos, que se enamoraron y como en todo cuento que se precie, se casaron de penalti a los 8 meses y medio. Fueron felices y no comieron perdices porque la suma de los sueldos de ambos no daba para tantas exquisiteces. Pensándolo bien tampoco fueron tan felices, bueno él si lo era, ella no tanto -cosas del machismo- y acabaron divorciándose cuando al niño le faltaba una semana para cumplir los cuatro años... y colorin colorado este cuento se ha acabado.

A modo de cuento a Sandra D.
por insistente.

Escrito por J. Trallero a las 02:59 PM | Comentarios (0)

Abril 01, 2004

Una firmita por favor

Firmó sin saber lo que firmaba. Llevaba toda la vida desoyendo consejos. Los buenos y los malos. Así le fue...

Escrito por J. Trallero a las 10:43 AM | Comentarios (3)

Marzo 25, 2004

Donde las dan

A Monica P
entre carcajada y carcajada

Tras tanto tiempo viviendo tu vida a costa de comentar a zurdo y siniestro todas las intimidades, parejas, novios y demás de todas y cada una de tus amigas sin querer que nadie hablara de tu vida, que era tan aburrida que nadie hablaba de ella; ahora por fin de espectadora crítica sin compasión a blanco de todas las miradas y diana de todos los comentarios.

Todo lo dicho anteriormente se vuelve en tu contra, tú que criticaste edades de los novios de tus amigas - demasiado mayor para ella - en al menos un par de ocasiones, tú que osaste aventruar el cariño que había entre tal o cual pareja ahora te ves criticada, sientes miradas en el cogote al bajar del autobus con tu novio sabiendo que te comparan tal vez con Marujita Diaz en su época Dinio, tal vez sabiendo que la frase manida "el amor no tiene edad" se convierte en "tampoco el vicio"; tal vez escuchando en tu mente el eco de la también gastada "con lo majo que es él, como no se busca una de su edad", tal vez de la machista "será buena en la cama que sino..." tal vez cualquier otra de tantas que ya he oido.

Y lo peor o lo mejor de todo, es que es algo que se veía venir -igual que los amigos /as que has perdido y los que seguirás perdiendo - algo que merecido o no, te sentará bien, tan bien como arsénico; una lección que aprender, una dosis de tu propia medicina.

Escrito por J. Trallero a las 02:58 PM | Comentarios (1)

Febrero 21, 2004

Campeon de futbolín

Sebastian no era un mal tipo, era repartidor de cervezas en la conocida fábrica "Cervezas Swurgen" una filial de una también conocida fábrica alemana. Sebastián repartía botellines y también barriles para caña, botellas y latas, los transportaba en una furgoneta azul con el logotipo de la empresa en las puertas. Vivía con su madre y un cocker spaniel llamado Arturo -Artie- en honor de un canario que el había tenido siendo niño. Su madre era costurera y viuda y Artie era un tragón y un maleducado -aunque eso es bastante lógico siendo un perro-. Sebastián por el contrario comía poco y moderadamente y estaba muy bien educado, tal vez eso fue lo que hizo que los ojos verdes y saltones de Azucena Rendueles se volvieran hacia él. Azucena, más conocida como Azu o Cena a escoger y según quien la llamase, era la hija única del notario Armando Rendueles e Hinojosa, no era una chica guapa, aunque tampoco era fea con ganas; se podía decir que tenía una belleza relajada. A pesar de eso cuando Sebastián repartidor de cervezas Swurgen y campeón de futbolín de la peña Alegre del bar del mismo nombre, sito en la calle del Pozo 7, la vió, no pensó "-Vaya cromo" como pensaban la mayor parte de los hombres sino que optó por decirle sin pensar demasiado "Bonita, preciosa" y otras lindezas que ella no acostumbraba a oir.

Pensándolo mejor quizás fue eso lo que volvió sus ojos verdes y saltones hacia Sebastián. Seis meses más tarde Sebastián perdía su título de invicto campeón de futbolín y se enfrentaba a su primera crisis de pareja, que a diferencia de las parejas comunes él no supo solucionar. Ni tan siquiera diciéndole "Bonita, preciosa" repetidamente. Ella lo abandonó y el se sumió en honda depresión por haberla perdido y por haber perdido su título además ante Toribio Hernández un don nadie en el mundo del futbolín. La perdida de ella la llevó con mucha deportividad y elegancia cuanto más porque entabló relaciones con la secretaria de su psicólogo una linda joven llamada María, así a secas, a la que podía llamar bonita y preciosa sin mentirle y sin considerarse un mal tipo.

Ni que decir tiene que el título de campeón de futbolín de la peña Alegre, del bar del mismo nombre sito en la calle del Pozo 7, lo recuperó en la siguiente final por un apabullante 6-1

Escrito por J. Trallero a las 01:32 PM | Comentarios (0)

Febrero 04, 2004

El flaco

Hablaba como si escupiese las palabras. Como si le costasen algo de esfuerzo pero no les diese ninguna importancia.

- Eres un advenedizo - le soltó mientras lo miraba a los ojos, cansino y amenazador.
-¿El que? - dijo dudando el flaco metiendo una mano en el bolsillo.

Le miró con esa mirada tres segundos más de lo que era necesario y le repitió, despacio:
- Eres un advenedizo... y como saques la navaja del bolsillo, flaco, te parto el alma.

El flaco calló. Luego esbozó media sonrisa de lado y dijo, medio cachondeándose, mientras sacaba despacio la mano del bolsillo.
-Es que hablas tan bien que cuesta entederte Damian - e hizo el ademán de darle una palmadita en el hombro.

Damian, mi padre, le miró de nuevo otros 3 segundos; el gesto del flaco que se detuvo en el aire.
-Escucha flaco. Te lo diré para que lo entiendas... Eres un hijo de puta.

Al flaco se le crispó la mano, mi padre lo agarró por la muñeca. Y mirándole, muy de cerca a los ojos le dijo:
- Eres un hijo de puta, flaco. Y como vuelvas a ponerle la mano encima a mi hija, por muy casada contigo que esté, vengo aquí y te parto el alma. Aquí. Delante de todos.

Luego me miro a mi, sin soltar la mano del flaco, de Fernando "el flaco" Senén, el marido de mi hermana, de Sonsoles, la mayor. Me miró y me dijo:

-Quedate con su cara, con la cara de este flaco cabrón Luisiño y si algún día me faltan las fuerzas o no estoy y ves que tu hermana esta triste. Ven aquí y cumple la palabra que acabo de darle.

Los ocho hombres que había en el bar lo miraban callados y respetuosos, ninguno se atrevió a decir nada, ni siquiera los que se decían amigos del flaco. Mi padre le soltó la muñeca y cogiéndome de la mano suavemente continuamos el camino al polideportivo donde iba a entrenar a futbol.

Escrito por J. Trallero a las 01:56 PM | Comentarios (0)

Enero 22, 2004

Más de lo que debería

Ultimamente me acuerdo más de ti de lo que debería. Echo de menos instantes que llevaba años sin echar ni de menos ni de más y añoro tu presencia aunque nunca estuvieras. Y te escribo más cartas de las que te solía escribir, quizás de las que te he escrito nunca. No sé. Ni lo que pretendo y a veces en los jodidos minutos que gasto en manchar un folio hasta escribirlo completo ni siquiera sé lo que quiero. Tampoco luego, o si. Pero entonces da igual, ya da igual. Tanto derrotismo no es lo más habitual pero tampoco es desconocido en mis últimos días. Ni siquiera consigo ponerme de acuerdo conmigo mismo, contigo ya ni me lo planteo.

El tiempo nunca fue el perfecto aliado, tampoco el íntimo y letal enemigo que a veces le creí. Ultimamente pienso demasiado en ti, no conozco las causas, las razones, de esta sutil penitencia que a veces nada tiene de sutil. Es sólo que te recuerdo más intensamente de lo que quiero y de lo que necesito. A veces en los instantes mensos insospechados me asalta una duda ¿Que sería ahora de nosotros si no hubiese acabado todo haca ya tanto? Prefiero no hacer cábalas que posiblemente no se acercasen a la verdad en lo más mínimo. Pero es sólo que algunos días echo de menos extensas conversaciones sobre futuros que nunca llegaron, sobre todo lo sucedido, lo pensado, o largos silencios compartidos. Sobre futuros que sólo fueron palabras y murieron antes de comenzar por culpa ni de ti ni de mi, de un tiempo que ni bueno ni malo solo mando todo al carajo como en él es habitual.

Y ahora -este ahora de los últimos días- aquí - en este aquí variable y maleable-, en este bar de casi siempre, en este tren de casi nunca; por las calles que casi ni compartimos; durante minutos/segundos que más parecen horas, me acuerdo más de ti de lo que debería.


A Esperanza
con cariño.

Escrito por J. Trallero a las 05:19 PM | Comentarios (0)

Enero 16, 2004

A modo de intro

Hay historias hechas holgadamente, hacinadas otras, e incluso herméticas algunas. Harto hasta el aburrrimiento infinito, hasta el hastío irreprimible. Elevado en olas, adjuntando honores, enhebrando acertijos, encauzando alegorías.

Estoy aquí escribiendo historias aletargadas.

Escrito por J. Trallero a las 05:03 PM | Comentarios (0)

Enero 12, 2004

Mejor olvidarte

He dejado de buscarte entre la multitud. Buscaba tu cara, que tras la segunda copa aparecía mas vívida de lo que sereno puedo recordar y sólo veía un desfile de rostros anónimos y ninguna de las mil o dos mil rubias que oteé buscándote se parecía en lo más mínimo a ti. Ninguna tenía tus párpados agachados y tu mohín de tristeza - ese si lo recuerdo más de lo que quiero - pero el tiempo ha pasado y ahora tan solo te recuerdo si recorro una de las 24 calles que recorrí contigo y voy lo suficientemente borracho, sino no.

Es triste decirlo así, pero tampoco te mereces más aunque me gustaría invitarte a un café para saber que ha sido de ti, sin embargo tu teléfono está en mi vieja agenda que no sé donde quedó.

Supongo que te habrás casado y tendrás uno o dos churumbeles, espero que seas feliz y todo te vaya todo lo bien que querías, aunque me parece que no sabías ni lo que querías ni, lo que es peor, lo que no querías. Pero de todos modos desearte felicidad no me cuesta nada y soy más cínico de lo que era cuando nos conocimos y te besé aquella madrugada que nada tuvo de madrugadora.

He dejado de buscarte entre la multitud porque no sabría que decirte si te encontrara, sin quererlo, un día, incómoda casualidad.

Escrito por J. Trallero a las 01:02 AM | Comentarios (0)

Enero 05, 2004

Buenos días

Me miro en el espejo. Esta no es la cara de todas las mañanas. Me echo un par de manos de agua fría para despejarme, no puedo reprimir un escalofrío. Los labios cortados, la boca pegajosa, las ojeras casi negras y los ojos enrojecidos; joder, ¿quien me manda bajar de cerveceo un martes? Vale, tampoco bebí tanto, aún puedo manetenerme en pie y con dormir tres horas espero apañarme, aunque necesitaría una cara nueva para asistir a la entrevista con el Sr Marquina.

¿Donde cojones están los analgésicos? Voy a la cocina y me tomo dos cervezas con un croissant, me aplico el antiojeras de mi novia, me lavo los dientes para sacar el sabor de boca a cerveza resesa, un par de gotas de colirio que escuece horrores, me pongo la ropa que que ella me dejó escogida sobre la silla - menos mal porque no estoy yo ahora para hacer combinacines de ropero-, cojo la cartera, las llaves, el movil, la tarjeta con la dirección de la oficina y haciendo la señal de la cruz -hacía años que no lo hacía- le pido a Dios un poco de suerte y le hago la silenciosa promesa de no volver a beber, antes de una entrevista de trabajo al menos

Escrito por J. Trallero a las 10:58 PM | Comentarios (2)

Enero 04, 2004

Enamoradiza

Se enamoró de casi todos a los que llamó amigos, no digo de todos por no exagerar una pizca; o a lo mejor no se enamoró y fue sólo que los quiso egoistamente sólo para si. Contó a diferentes oidos sus besos o "rollos" o como se quieran llamar con dos de ellos. Una amiga mía me decía ayer que no se creía ni una palabra, que seguro que a Carlos nunca lo había besado. ¿Maldad femenina en tal afimación? Tal vez sí o tal vez no.

En cuestiones de mujeres y deseos mantengo el más frío ateismo posible. Vamos que creo que ni Dios las entiende. Puede sonar cruel, pero algunas mujeres, esta concreta y condenatoriamente, es lo que se merecen, la más estricta crueldad no vaya a ser que me considere amigo suyo y crea enamorarse de mi. Lo que faltaba.

Escrito por J. Trallero a las 01:38 PM | Comentarios (0)

Diciembre 30, 2003

Mejores Amigas

La chica más hermosa fue también la más traidora, como cabía esperar y por más que me esforcé en no creérmelo. Que ni era tan bonita ni tan perfecta. Que ni era tan facil ni tan increible.

El volumen del televisor excede en decibelios la tolerancia de una sobremesa de Mayo. Y la amistad entre mujeres es demasiado falsa para mi gusto; cuestión de prioridades equívocas y egoístas. No lo digo por decir, aunque es tan solo una opinión. Y poco más.

Me rompió el corazón y no puedo evitar recordarla mientras escucho un documental sobre hipnotismo, la que fue su mejor amiga me trajo las últimas noticias sobre ella: "En el trabajo parece que le va bien aunque anda con un tio rico ahora, el hijo del jefe, y no se si eso tendrá algo que ver -sonrisa - se ha vuelto un poco pedante, como si el dinero..."

Irónico, ella que tanto la defendía en aquellos tiempos se ha erigido en juez y jurado condenándola por ser como siempre fue. Acabé mi te con hielo y me despedí de las dos esperando no volverlas a encontrar. Esperando también que mis peores amigos resultasen un tanto mas leales y menos traidores que aquella a quien ella llamaba su mejor amiga. Irónico.

Escrito por J. Trallero a las 03:39 PM | Comentarios (0)

Diciembre 19, 2003

Hasta que le muerte los separe

46 tacos de calendario. Tres años a su lado y una boda en ciernes, ya no hay edad para tonterías ni ganas de tener niños: demasiados años a cargo de los niños de otros - y eso que la gente cree que ser profesora es sencilo -. Una boda en lontananza, tal vez antes de final de año, sin lujos ni excesos, sin nueve semanas y media de luna de miel ni más invitados que los estrictamente necesarios, sin mamá que no pudo ver casada a ninguna de sus 3 hijas - de blanco y por la iglesia "como debe de ser" - y con papá -eterno luto sutil-.

46 tacos uno tras otro, con lo bueno y lo malo, lo malo y lo peor. Vistos en perspectiva los malos tiempos de aquella resultan ser lo más tiernos que puede guardar. Los malos tiempos que la hicieron ser hermana mayor y madre, apoyo de su padre en los malos momentos, faro de dos hermanas en eternas tiranteces que por fin dejaron de tirar una para cada lado y es que ni la eternidad es lo que era.

Un buen hombre, que la quiere, a su lado, hasta que la muerte los separe; ella guarda en su corazón el deseo de amarse 3/4 partes como mínimo de los que sus padres se quisieron, poder llegar a viejos, a más viejos uno al lado del otro.

Estaré alli...


estuve allí el día de la boda para levantar mi copa y hacer un brindis silencioso... Que así sea, que se cumplan tus deseos y yo que lo vea.

Con cariño para Piluca.

Escrito por J. Trallero a las 02:56 PM | Comentarios (0)

Diciembre 12, 2003

Bang, bang

Miró al tipo gordo dudando si descerrajarle un tiro en el estómago que acabase con su sufrimiento: un matrimonio roto, su mujer abandonada que se folllaba al primero con el que se cruzaba, dos hijos a los que no sabía como querer, una amante de rebajas obtenida en la red con la que jugaba a ser Adán y Eva en un paraiso de cristal construido con mentiras. El tipo gordo no se atrevió a mirarlo a los ojos mientras no dejaba de juzgarle ante el atónito auditorio; otras seis personas sentadas alrededor de la mesa. Sólo sonrió mientras pronunciaba las palabras proféticas que auguraban una dulce venganza: "Abusa, abusa". La conversación pronto transcurrió por otros derroteros mientras desaparecína los ecos de los últimos juicios, como una hoguera falta de leña que acaba por morir.

La ocasión la pintan calva y no es que el tipo gordo anduviese sobrado de pelo, así que cuarenta minutos más tarde se lo encontró en un pasillo de doble dirección, su ancha silueta recortándose a contraluz. Dudó si explicarle las razones por las que se había convertido en un jodido gusano; las palabras que atufaban a traición, su sibilina insistencia en dirigir ciertos negocios, los engaños que no engañaron a nadie y el resto del largo etcétera. ¿pero para que? Posiblemente para escuchar sus excusas que nunca fueron convincentes, pero ultimamente menos. Así que sin molestarse en darle siquiera las buenas tardes de rigor sacó una Beretta Cougar, apoyó el cañon en su cabeza y disparó una sola vez, un agujero perfecto, no se merecía más.

El tipo gordo cayó al suelo con el ruido sordo de sus 110 Kg contra la madera.

Tal vez ahora tuviese en cuenta que hay palabras que pasan factura, más pronto de lo que se cree. O no - pensó sonrindo mientras guardaba la pistola dentro de la chaqueta.

Escrito por J. Trallero a las 11:39 PM | Comentarios (0)

Diciembre 11, 2003

Pasa lento el tiempo

Pasa lento el tiempo. Tanto que parece que está quieto. Tanto que parece inamovible el aire que no corre, ni vuela. Todo vuelve a girar de nuevo en torno a tu sonrisa. Sin razón. Sin causa. Sin casi querer.

Pasa el tiempo con la cadencia monótona y segunda de todos los días. Voy de nuevo al mismo lugar que nunca me gustó, donde siempre me sentí más huérfano que nadie.

Pasa el tiempo sin ser más largo ni más corto que las otras veces en que todo sucedió de similar modo. Ojalá supiese el por qué de ciertas estúpidas reacciones sin aparente causa que dañan más de lo que posiblemente pretenden. Ojalá supiese eso y otras muchas cosas que no acabo de entender, pero no; simplemente continúa pasando el tiempo y se siguen sucediendo las cosas. Todas, las que puedo manejar y la mayor parte de ellas, las que escapan a mi control.

Pasa el tiempo deslizándose reacciones, acciones, tentaciones por ese impertérrito mar de segundos, por ese oceano de posibles futuros que acaban traicionando todas las esperanzas y la mayor parte de los sueños.

Pasa lento el tiempo con su interminable condena de minutos, de tañidos de campanas horarias; con las mismas conversaciones banales que acaban por no decir nada, por aburrir a base de repetirse incluso por hartar en ciertos momentos determinados.

Escrito por J. Trallero a las 11:30 AM | Comentarios (0)